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Los errores de los padres que quieren educar según la disciplina positiva

Errores

Disciplina positiva. Suena bonito, sí. Se ha puesto de moda, si. Pero ¿qué significa? ¿Cómo lo podemos llevar a cabo? ¿Qué errores podemos cometer?

La educación en positivo es una formación basada en parte en la disciplina positiva pero que incorpora otros aspectos importantes como la neurolingúística y la neuropsicología para ayudar a padres y educadores a facilitar el desarrollo positivo del niño.

Tiene en cuenta las necesidades del niño, sus capacidades y momento de desarrollo para ayudar al niño a desarrollarse de forma plena, facilitando una buena confianza, autonomía y autoestima.

¿Por qué los padres y madres cometen errores?

Muchos padres o educadores escuchan hablar de la disciplina positiva, pero no tienen claro cuáles son sus principios y cómo ponerlos en práctica, porque no se han formado. Es como hacer una pizza conociendo únicamente algunos ingredientes pero sin haber probado una, ni haber leído la receta.

A veces se quedan con la idea de que cuando educamos en positivo no gritamos ni castigamos, pero no tienen en cuenta lo demás. Por eso, muchos padres están perdidos y no encuentran la tecla para ayudar a los niños como les gustaría.

A continuación vamos a revisar los 5 errores más comunes de los padres que quieren educar en positivo. Posiblemente, como comentábamos, el último sea el error más común, porque solucionando el último podemos evitar todos los demás.

¿Cuáles son los principales errores de los padres?

1. Tirar de paciencia

La paciencia, seguro que ya lo sabes, tiene una capacidad finita. Los padres que basan la educación en la paciencia pronto se ven agotados o desbordados. Y antes o después hacen honor a aquello de…”Se me ha agotado la paciencia..”

2. Centrarse en lo positivo

Cuando hablamos de educar en positivo, hay un componente importante de disciplina. Es el orden lo que ayuda al niño a sentir confianza y seguridad. No te quedes solo en lo positivo. Introduce normas y límites.

3. Buscar resultados inmediatos

La disciplina positiva es muy efectiva. En muchas situaciones permite resolver problemas de una forma rápida y eficaz. En otras, no resuelve el problema inmediatamente pero deja una semilla de orden y respeto que ayudará a que el niño madure emocionalmente y desarrolle ese mismo respeto y orden mental con el que ha sido educado. Quien siembra recoge.

4. Necesidad de hacer algo

En muchos casos el niño no necesita que hagamos nada. A veces tiene que aprender de sus errores o resolver situaciones por sí mismo. A veces no actuar es la mejor forma de actuar, pero muchos padres creen que tienen que hacer siempre algo porque si no no sienten que estén educando. No te equivoques, educar en positivo es relajado.

5. Ser demasiado amables

A veces confundimos la idea de educar en positivo con estar siempre felices o contentos. Los niños necesitan aprender de las reacciones de los padres.

A veces es necesario ponerse serio o mostrar desaprobación, y no hay nada malo en ello si lo hacemos de forma positiva.

6. No formarse

La disciplina positiva engloba una comprensión del niño, de sus necesidades y un manejo de estrategias efectivas para educar desde el respeto. Son conocimientos y estrategias lógicas y fáciles de aprender, pero que la inmensa mayoría de padres no conocen y que no llegan de forma infusa. Es importante invertir un poco de tiempo en formarse para poder entenderlas y aplicarlas con éxito.

Por Álvaro Bilbao. Autor de El cerebro del niño explicado a los padres.

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