Haced esto si ha tenido un hermanito pequeño…

El nacimiento de un hermanito es un acontecimiento que pone el mundo de los hermanos mayores patas arriba. Es normal que ocurra así, porque la seguridad de tener la atención plena de los padres desaparece en el momento en que otro niño más pequeño, tierno y necesitado de amor aparece en escena.

La realidad es que los hermanos mayores pueden ser mayores pero no por ello, necesitan menos amor y esa es la razón de que sufran tanto cuando se ven desplazados e incluso, pueden tener celos. Uno de los fenómenos más curiosos que les ocurre a los hermanos mayores es que se vuelven más sensibles y están más atentos para intentar aprender y adaptarse lo antes posible.

Escuchan todo lo que decís

Los niños a partir de los 18 meses tienen mucha curiosidad por enterarse de las cosas que los padres hablan entre sí y con otros padres, especialmente si la conversación incluye su nombre en algún sitio. Esta tendencia se acentúa en etapas en las que los niños lo están pasando mal, han tenido una discusión con sus padres o sus hermanos, han llegado malas notas del colegio y muy especialmente cuando nace un hermanito.

Es natural que quieran enterarse de todo, porque como veíamos antes están en un proceso de aprendizaje y adaptación

Evita comentarios negativos

Por eso es especialmente importante que evitéis conversaciones o comentarios que puedan dañar su autoestima y confianza. Recuerda que, aunque parezca que están tranquilamente jugando con sus juguetes, los niños tienden a escuchar las conversaciones ajenas y sacan conclusiones de lo que escuchan.  De hecho muchas veces las cosas que escuchan sobre ellos pueden tener un mayor impacto en su autoconcepto y autoestima que las cosas que les decimos de una forma directa. Por ese motivo es importante que evites comentarios como:

“Pedrito está muy pesado”

“Sí, la pobre Alejandra se pasa todo el día llorando”

“Nicolás está muy enfadón…parece otro niño…”

“Por favor llevaros a Martina al parque porque está todo el rato colgada de mi cuello”

Aprovecha para arrojar mensajes positivos

El hecho de que los niños escuchen las conversaciones ajenas y confíen en las cosas que escuchan lejos de ser un inconveniente y derivar en celos, puede ser una gran ventaja para aquellos padres que, como vosotros ahora conocéis este fenómeno. Podemos aprovechar un sin fin de situaciones cotidianas para ayudar al hermanito o hermanita mayor a construir su confianza en uno de los momentos más sensibles de su desarrollo.

Por ejemplo, cuando el papá o la mamá de Pedro hable por teléfono con su madre. Puede aprovechar y decir:

“Hola mamá sí, el bebé está bien. ¡Y el que está muy bien es Pedrito! Me está ayudando mucho con la bebé”

La mamá de Alejandra puede comentar con su papá…

“Oye, cariño. ¿Qué te parece si mañana hacemos para desayunar unas tortitas con Alejandra? ¡Me apetece mucho hacer algo especial con ella!”

El papá de Nicolás puede aprovechar la hora de ir a dormir para tener una conversación con su osito de peluche

“Osito, te voy a contar una cosa:¿Sabes que Nicolás se ha puesto el pijama él solito?”

La mamá de Martina, que efectivamente puede estar pasando un mal momento, puede aprovechar y comentar con el bebé:

“Eres un bebé muy guapo, pero ahora te voy a dejar aquí con papi porque me muero de ganas de llevar a Martina al parque. Las dos solitas”

Es cuestión de conectar con las necesidades del hermano mayor

Todos los niños, aunque parezca que se lo están tomando genial, pasan por un periodo de angustia, incertidumbre y ansiedad cuando nace un nuevo hermanito. Puede que sean tan buenos y considerados que no te lo hagan notar en un primero momento. Sin embargo, es casi seguro que antes o después manifiesten estos síntomas de angustia con comportamientos que consideramos poco apropiados en ellos.

Es entonces cuando muchos padres piensan eso de…”Ha cambiado mucho”, “Ya no es el mismo niño….”. Pero la realidad es que no ha ocurrido nada. Sigue siendo el mismo niño maravilloso de siempre, solo que ahora necesita que conectéis con sus necesidades de una manera especial.

No lo olvides; ser más afectuosos, atender a sus necesidades de atención, conectar con su estado de ánimo y abordar los problemas de comportamiento de forma positiva, sin gritos ni castigos, son las estrategias más eficaces para ayudar a un hermanito mayor a adaptarse al cambio y prevenir problemas emocionales y de comportamiento. Si te interesa y quieres aprender más yo te invito a que eches un vistazo a mi curso Online “Educar en Positivo con el que más de 50.000 familias ya han aprendido a educar a sus hijos con más amor y menos enfados.

Por Álvaro BilbaoAutor de El cerebro del niño explicado a los padres.

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