Mi hijo sólo quiere estar con mamá (o con papá…)

Solo quiere estar con mamá” “Sólo quiere estar con papá” Son frases que escucho muchas veces de padres y madres que me consultan con mucha inquietud. Es normal. ¿Puede haber algo más doloroso para un papá o mamá que pone todo su tiempo, todo su cariño y toda su ilusión en cuidar a un niño pequeño que escuchar como este elije una y otra vez al otro progenitor? Posiblemente no.

Es algo que realmente puede causar mucho dolor a las madres que sienten que no ser las elegidas es una señal de que no están cuidando bien a sus hijos.

En el caso de los padres suele ser también algo muy doloroso porque sienten una y otra vez, desde el nacimiento que sus esfuerzos y cariño no tienen recompensa. En ambos casos los padres suelen interpretar en este gesto del niño un rechazo hacia ellos.

Muchos padres suelen interpretar en este gesto del niño un rechazo hacia ellos

En este artículo te voy a explicar por qué ocurre, por qué no deberías sentirte mal y cómo puedes gestionar esta situación de una forma positiva para tí y para tus hijos.

¿Por qué los niños prefieren estar con un progenitor?

La razón por la cuál los niños prefieren estar con mamá o con papá suele depender de la edad del niño.

Antes de los dos años

Alrededor de los 9 meses los niños empiezan a identificar de forma clara al progenitor que les da el alimento y pasa más tiempo con ellos. Es su fuente primaria de seguridad. A esta persona se la denomina en términos psicológicos como “Figura de apego primario” ¡Ojo!  También quiere al otro papá y a sus abuelos, pero su instinto de protección le pide estar cerca de esa persona.

Entre los dos y los cinco años

Es la etapa de la autodeterminación y la independencia. Elegir el progenitor con el que quieren estar les permite expresar sus preferencias y les hace sentir reafirmados.  IMPORTANTE.  A diferencia de la anterior etapa en la que la figura de apego primario era la predilecta, en esta etapa pueden elegir a cualquiera de los dos.  En otras palabras. El hecho de que elija al papá no quiere decir que el papá sea la figura de apego primario o viceversa.

¿Qué podemos hacer?

La verdad es que hay muchas cosas que podemos hacer cuando nuestro hijo sólo quiere estar con mamá o sólo quiere estar con papá. Voy a empezar por 3 cosas que no deberíamos hacer y voy a terminar por explicarte 3 cosas que sí puedes hacer para gestionar esta situación de forma positiva para ti, para tu pareja y para tus hijos.

Cosas que NO debes hacer si tu hijo sólo quiere estar con mamá (o papá)

1. No te lo tomes como algo personal…

Puede resultar muy duro no ser el elegido, especialmente si eres la mamá. Pero no olvides que:

  • Os quiere muchísimo a los dos
  • Sólo expresa la preferencia si tiene que elegir
  • Puede cambiar “el elegido” varias veces
  • Poco a poco dejará de tener esa necesidad de “elegir”

2. No te sientas rechazado…

Recuerda que no tiene que ver contigo sino con su necesidad de desarrollar su identidad. En cierto sentido, cuando un niño o una niña dice…”Quiero que me vista papá” o “Quiero que me bañe mamá” lo único que está diciendo es… “Yo, Paula Rodríguez decido que la persona que me ponga la ropa sea papá” o “Yo Hugo García he tomado la decisión de que sea mamá la que me bañe hoy”. Se trata de decidir y desarrollar la identidad al igual que muchas personas se “sienten” de un equipo de fútbol o fans de un cantante sin que por ello dejen de querer a su otro progenitor.

3. Evita reaccionar

Sé que es difícil, pero es importante que no te muestres contrariado, enfadada o que intentes hacer cambiar de opinión al niño. Recuerda que es sólo una etapa en la que el niño necesita sentir que puede elegir las cosas que tienen que ver con sus cuidados. Hacerle sentir mal o intentar cambiar su opinión sólo hará que su preferencia tome más fuerza.

Cosas que SÍ  hacer si tu hijo sólo quiere estar con mamá (o papá)

1. Respeta su decisión

Una de las formas más eficaces de que esa preferencia del niño no coja cada vez más fuerza es simplemente aceptar su decisión (siempre que podamos) y seguirle la corriente. Eso hará que el niño o niña se sienta relajado y no desarrolle una actitud defensiva.

2. Cuida al otro progenitor y ponlo en valor

Es importante que comprendas que el progenitor que no ha sido “elegido” puede sentirse rechazado o simplemente decepcionado. Una cosa que suele ayudar mucho a este progenitor a no retirarse del todo es sentir que al menos su pareja comprende como se siente.

Es importante en este sentido que cuando estés con el niño pongas en valor al otro progenitor con frases como “Papá es genial cuando juega contigo”, “Mamá es la más divertida del mundo” o “Papá te está preparando la cena mientras yo te baño. ¡Cuánto te quiere papá!”. Es importante que seamos capaces de hacer esto sin forzar la situación o hacer sentir al niño que no respetamos su decisión.

3. Tómate un respiro

La mayoría de los niños aceptan muy bien al progenitor “menos favorito” cuando el primero no está porque como explicábamos anteriormente se trata simplemente de una cuestión de elección no de gustos ni da falta de amor. En otras palabras, cuando uno no está el otro pasa automáticamente a primer lugar sin ningún tipo de drama. Por eso, en lugar de forzar al niño a elegir al otro progenitor algo que funciona genial suele ser simplemente desaparecer. Esta estrategia es especialmente positiva por dos motivos (1) facilita que la persona que siempre es “elegida” pueda tener un respiro lo cuál supone una forma de autocuidado para padres (2) permite que el otro progenitor desarrolle un vínculo cada vez más fuerte con el pequeñín.

Para poder desarrollar esta estrategia a veces sólo hace falta hacer un listado de los momentos en los que los dos estamos disponibles y podríamos faltar. Puede ser al ir a buscarles al trabajo, en el rato de parque, a la hora de cenar o los sábados por la mañana. Los ratos de tiempo en exclusividad con el “otro” progenitor os darán un descanso y un mayor vínculo con el papá o la mamá que tiene menos oportunidad de estar con el niño.

Recuerda

Educar a un niño pequeño es difícil, especialmente en la etapa que va desde los 2 hasta los 4-5 años de edad. Reducir los conflictos, comprender y saber gestionar las rabietas o manejar comportamientos desafiantes de forma positiva son herramientas que nos van a ayudar a estar más calmados y seguros en nuestra labor como padres. Es por eso que siempre os recomiendo formaros y aprender a comprender a vuestros hijos y gestionar situaciones difíciles de forma positiva con mi curso “Educar en Positivo”. En el caso concreto de las preferencias es importante que recordemos que los niños pequeños no tienen mala intención, sólo buscan seguir sus instintos y desarrollar sus habilidades.

Puede que en este momento de su vida se sienta seguro o segura con una persona concreta o necesite sentir que puede empezar a tomar  sus propias decisiones y es normal que te preguntes: ¿Por qué mi hijo solo quiere estar con mamá o papá?. En cualquier caso lo más importante es que recuerdes que en ningún caso, el hecho de que un niño elija al otro progenitor quiere decir que no lo estés haciendo bien o que te quiera menos. Simplemente son etapas y la realidad es que al igual que tu tienes la capacidad de querer a todos tus hijos hasta el infinito y más allá tus hijos también son capaces de querer por igual a papá y a mamá.

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