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Cómo gestionar la llegada de un hermano sin dañar la confianza de tu hijo

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Muchos niños se sienten felices de conocer al nuevo bebé en el hospital pero cuando éste llega a casa la cosa puede cambiar un poco. El niño puede sentirse desplazado, desconcertado o simplemente asustado por el cambio. Es natural, ya que son niños pequeños y nunca se han enfrentado a una situación con tantos matices emocionales. Además, la llegada de un hermano toca el punto más débil de todo niño (perder el amor de su mamá).

Por todo esto es importante que sepas que acoplar a un recién nacido en una familia no es algo muy complicado sino que si actúas con paciencia, sensibilidad y generosidad puede ser pan comido. Por eso he elaborado estas claves que os ayudarán a hacer esta transición de una manera positiva y sin dañar la confianza de los hermanos mayores. ¡Vamos con ellas!

1. No hagas cambios bruscos

La llegada de un nuevo hermanito a casa es uno de los cambios más drásticos que vivirán tus hijos pequeños. Si habéis decidido sacar al mayor de la habitación, o cambiarle de cuarto, hacedlo al menos con un par de meses de antelación, para que el niño no experimente un cambio más y para evitar que asocie directamente la llegada del bebé con un desplazamiento.

En la mayoría de los casos no hace falta que un hermano mayor salga de la habitación de los padres, puesto que el bebé seguirá durmiendo en la minicuna o cuna de colecho durante los primeros meses.

A veces una solución tan sencilla como poner un colchón a los pies de la cama de los padres deja espacio para que el bebé esté al lado de la madre sin que nadie se sienta excluido.

2. Si el recién nacido es importante, su hermanito también

Muchas veces la llegada de un recién nacido a casa hace que los hermanos parezcan de repente enormes, no solo de tamaño sino psicológicamente también. Ese contraste entre el recién nacido y el niño hace que de alguna manera no nos demos cuenta de todas las necesidades que siguen teniendo los mayores que, en realidad, siguen siendo muy pequeños. Los niños pequeños siguen necesitando todo el tiempo y cariño de la madre, así que, aunque de manera instintiva te salga prestar toda la atención al bebé, no olvides de todo lo que tus hijos necesitan de ti.

3. No le digas al niño que tiene que querer a su hermano

Querer no es una obligación, sino un sentimiento que brotará de una relación positiva entre todos. El niño que expresa enfado cuando nace un hermanito, frustración o rabia hacia la situación, realmente, es muy positivo para que tu hijo sepa expresar sus sentimientos negativos. Dale libertad para sentir lo que sienta y muéstrate empático hacia la forma que tiene de sentirse en ese momento. Es lógico y natural.

4. Comparte tiempo con los dos

A veces parece que el recién nacido requiere tiempo exclusivo pero, sin embargo, los recién nacidos suelen estar a gusto al lado de sus hermanos. Puede ser un esfuerzo extra de paciencia o atención, pero no pasa nada porque des el pecho, acunes o tengas en brazos al niño con el mayor encima. Es una oportunidad única para que se vaya creando un vínculo especial entre ellos y para que el niño entienda que el hecho de que ahora dediques mucho tiempo al bebé no quiere decir que se tengan que sentir excluidos.

5. No le apartes, enséñale

Esta es muy muy importante. Es muy habitual que, durante los primeros días el hermano mayor lancé un peluche o un manotazo al recién nacido.

A veces ni siquiera es mal intencionado.

Los niños de uno, dos o tres años, todavía hacen movimientos bruscos y no son capaces de entender la delicadeza que requiere tocar a un recién nacido.

Tanto si el niño le golpeó deliberadamente como si fue sin querer, decirle al niño que lo ha hecho mal y apartarle sólo contribuirá a que el niño se sienta excluido y más celoso de su hermano.

En lugar de eso, tómale la mano con cariño y dile “Muy bien…se hace así” y muéstrale cómo puede hacerlo con suavidad. De esa manera el niño aprenderá no sólo cómo puede hacerlo sino que además entenderá que lo que realmente le hace estar cerca de papá y mamá es tratar bien al hermanito.

6. Busca momentos de calidad

Es difícil mantener una pareja viva si no hay momentos para estar a solas, mirarse a los ojos, tomarse de la mano y hacer alguna aventura juntos. De la misma manera el vínculo con el hermano mayor se reforzará si ve que la mamá busca momentos de exclusividad para estar con él.

Mientras el bebé recién nacido está dormido (y en un momento del día que te veas con fuerzas), puedes dejar al papá a cargo y escaparte a la tienda de la esquina a comprar unos cromos, tomaros un helado o simplemente colorear con tu hijo sus muñecos favoritos. Ese tiempo tuyo vale millones y por eso tu hijo se sentirá tremendamente afortunado de recibirlo en exclusividad.

7. No te enfades con el hermano mayor

Para el mayor este puede ser el momento más difícil de su vida. Tiene miedo de perder tu amor y tus enfados sólo confirmarán sus temores; porque puede percibir que ya no es tan especial para ti. Los enfados relacionados con el nuevo hermanito alimentarán su frustración, inseguridad y sensación de sentirse excluido.

En lugar de enfadarte, reafirma su confianza mostrando que tu paciencia y cariño es más grande que sus miedos. Para muchos padres aprender estrategias de educación positiva puede ayudarles mucho a saber corregir comportamientos negativos sin gritos ni enfados, sino de una manera positiva para el niño.

Aprender estrategias para educar en positivo puede ayudar a resolver conflictos y evitar enfados evitando así aumentar la inseguridad del hermano mayor.

8. El niño y la mamá necesitan mucho apoyo

Uno de los papeles más importantes del padre cuando llega un recién nacido a casa es apoyar y reconfortar a los hermanitos. En muchos casos la mamá necesitará aprovechar los ratos de sueño del bebé para dormir ella también. El padre puede aprovechar estos ratos para salir con el mayor. De esta manera tendremos dos beneficios.

En primer lugar, los hermanos no estarán en casa esperando a que mamá se despierte y angustiados sabiendo que está al otro lado de la puerta del dormitorio. Y, por otra parte, se sentirán más seguros haciendo algunas de las rutinas que hacían en los días previos a que naciera el bebé, como hacer la compra o ir al parque. También es importante que el padre esté al quite con el recién nacido para que la madre tenga tiempo y energía para reencontrase con sus demás polluelos.

9. No dejes de prestar atención a las señales

Con frecuencia el acoplamiento entre hermanos va realmente bien. Durante los primeros días todo son atenciones al bebé y risas y alegría por parte del mayor que está encantado con la novedad. Sin embargo, no bajes la guardia. Lo natural y normal es que tu hijo tenga momentos de bajón. La manera de manifestarlo puede ser muy variada. Hay niños que experimentarán un enfado explícito, otros se pueden mostrar más callados, otros más llorones, algunos enfurruñados y otros simplemente más desobedientes.

Es importante que estés atento a estas señales y sepas asociarlas al nacimiento del bebé y los cambios que están ocurriendo en casa. Aunque hayan pasado varios días la llegada del hermanito puede ser como una ola que divierte mucho al principio pero provoca un revolcón una vez pasada. Puedes ayudar a tu hijo mostrando mucha paciencia y empatía hacia sus sentimientos.

10.  Incluye a tus hijos en las tareas de cuidado del bebé

Cuando le limpies el culito, cuando le bañéis, le deis el pecho o le cambiéis el pijamita el hermano mayor puede ser un excelente ayudante. No se trata de darle obligaciones sino de incluirle en las actividades rutinarias como si fuera un juego. Activar la región orbitofrontal del cerebro (la que se activa cuando cuidamos de otro ser humano) será un antídoto frente a sus miedos y le permitirá dos cosas muy importantes,  vincular con el bebé y pasar tiempo con su mamá.

La verdad, es que siguiendo estas ideas básicas y de sentido común podemos hacer un acoplamiento mucho más positivo para toda la familia con la llegada de un hermano y ayudar a que los mayores entiendan que aunque el recién nacido les puede robar algo de tiempo, no les robará ni una pizca del corazón de su mamá.

Por Álvaro Bilbao. Autor de El cerebro del niño explicado a los padres.

3 comentarios de “Cómo gestionar la llegada de un hermano sin dañar la confianza de tu hijo

  1. Pingback: La llegada de un hermanito – Madres desterradas

    • Álvaro Bilbao
      Álvaro Bilbao dice:

      Dale mucho mucho cariño Omar. Haz cosas con él, juega con él y disfruta mucho de ser su hermano. Ya verás como seréis grandes hermanos.

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