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He pegado a mi hijo… ¿Cómo puedo arreglarlo?

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Posiblemente muchos de vosotros leeréis este post boquiabiertos pero doy muchas conferencias a lo largo del año y suele ser habitual que algún papá o mamá me pregunte qué ocurre si en alguna ocasión le pega al niño. Siempre lo hacen de manera privada, al final de la conferencia, y es natural, porque la mayoría de padres que alguna vez han soltado un azote o un bofetón lo llevan en secreto.

Después de este post, muchos padres me lo habéis vuelto a preguntar a través de Facebook o correo electrónico: “Álvaro, hace unos días no me pude contener y le di un tortazo a mi hijo. ¿Soy la peor persona del mundo?”.

Realmente creo que no. No escribo este post para que nadie se sienta recriminado, sino para ayudar a los padres que se encuentran en esa situación y, sobre todo a sus hijos.

En cierto sentido este es un tema tabú y, de hecho, la mayoría de los blogs o libros educativos no abordan este tema. La mayoría se limitan a decir que no se debe pegar a los hijos y ofrecen alternativas a los gritos, pero no ofrecen estrategias para esos padres que en una ocasión dan un azote o tortazo al niño.

He decidido escribir este post porque el hecho de que muchos padres quieran llevarlo en secreto no es razón para que los profesionales hagamos como si no ocurriera. La realidad es que ocurre. No cuando el niño es un bebé, sino cuando es algo mayor.

No te quepa duda de que le ha ocurrido a algún niño de clase de tus hijos, a alguno de tu vecindario, a tus sobrinos y, en muchos casos, a algunos de los padres que leéis este blog.

Los azotes ocasionales no son patrimonio exclusivo de los entornos marginales sino que ocurren en todo tipo de familias y este tipo de preguntas me asaltan en escuelas públicas, privadas y concertadas, y son realizadas por papás y mamás con estudios y sin estudios y un nivel socioeconómico, medio, bajo y alto.

En este post os transmito algunas pautas básicas para saber cómo actuar si en algún momento un papá o mamá hace lo que nunca deberían hacer.

Se consciente de lo que acabas de hacer

Un niño no es una silla contra la que podamos descargar nuestra ira e impotencia. Tu hijo es un ser humano de pleno derecho y como tal no puede ser agredido en ningún caso.

¿Por qué perdiste los nervios?

El comportamiento del niño no es la respuesta. Ellos hacen lo que ven de otros niños y muchos padres saben lidiar con estas situaciones sin agredir. La verdadera razón por la que tú no lo consigues y ellos si, está en ti.En los conocimientos que tienes del desarrollo del niño y en las habilidades que dispones.

¿Crees que un niño, por ser más débil que tú, puede ser golpeado para que aprenda? ¿Tienes expectativas irrealistas respecto a su comportamiento? ¿Sabes cómo deberían actuar pero no tienes las habilidades y herramientas necesarias para lograr ayudarles a conseguirlo?

¿Cuáles fueron los motivos reales?

La inmensa mayoría de los padres que educan con algún azote o cachete ocasional no lo hacen como una decisión consciente, sino como un reflejo que aprendieron de sus propios padres. Pero realmente no se han parado a pensar si es efectivo (que la ciencia ha demostrado que no lo es) o si ayuda al niño en alguna forma.

En realidad sabemos que un azote es una mala decisión pedagógica porque son mucho menos efectivos que otras estrategias de educación positiva y, además tienen efectos negativos en el niño.

Y es que la autoestima de tu hijo se ve dañada y tendrá menos control de sus impulsos y más probabilidades así, de ser acosadores con otros niños (ya que necesitan descargar la frustración que sienten y lo hacen de la misma manera que han observado en sus padres).

No le expliques al niño por qué lo pegaste

Es relativamente frecuente que los padres pidan perdón de esta manera: “Te he dado una torta porque te lo he repetido tres veces y no me hacías caso”. Esta es una trampa muy peligrosa porque de alguna manera estamos justificando nuestra actuación.

Nunca hay un fin que justifique la agresión, por lo que cualquier explicación sólo hará que tu hijo y tú entendáis que, de alguna manera, el tortazo o el azote estaba justificado. Muchos maltratadores utilizan el mecanismo de la excusa para justificar sus agresiones haciendo a la vez que la víctima se sienta merecedora de la agresión. No dejes que tus hijos sientan que merecen ser pegados.

Pide perdón con sinceridad y arrepentimiento

Como has visto en el apartado anterior, no hay justificación. Así que si le pegaste, dile que lo sientes y reconoce que lo hiciste mal, pero no añadas ninguna razón. Asume que te equivocaste, pide un perdón sentido y explícale a tu hijo que no volverá a ocurrir. Así, por lo menos el niño sabrá que no debe sentirse culpable de recibir el tortazo.

El tortazo o el azote, realmente no tienen arreglo

Mis padres fueron buenos padres. No tengo duda de eso. Pero en tres ocasiones se les fue la mano. Una vez mi padre me dio un cachete cuando pisé sus gafas y las rompí. Otra vez mi madre me dio un bofetón delante de un plato de espinacas, y un día que tiré unas croquetas por la ventana del patio.

A día de hoy, 30 y muchos años después, tengo perfectamente grabadas esas tres bofetadas. Al igual que las que tú des a tus hijos, no se pueden deshacer ni arreglar. Se quedan grabados en nuestra memoria y en nuestro corazón.

Aprende de tu error para no volver a repetirlo

Resulta relativamente fácil pedir perdón, pero de poco sirve sentirse culpable si no tomas medidas para prevenir que pueda volver a ocurrir. Realmente el cerebro es capaz de aprender de los errores, pero para ello, debemos aprender a actuar de manera distinta a como lo hicimos. En este caso, lo más efectivo es aprender estrategias efectivas para educar sin perder los nervios.

Si esto no fue suficiente… ¡pide ayuda!

Distintos profesionales te pueden ayudar a manejar situaciones frustrantes con calma y autocontrol. Con frecuencia, son los psicólogos infantiles los que reciben las demandas de los padres por el comportamiento de sus hijos y acaban haciendo una labor de educación de los padres para enseñarles estrategias efectivas para mejorar su manejo de situaciones difíciles, y así no tener nunca que pegar a un niño.

Por Álvaro Bilbao. Autor de El cerebro del niño explicado a los padres.

3 comentarios de “He pegado a mi hijo… ¿Cómo puedo arreglarlo?

  1. Pingback: Le he dado un azote (o una torta) a mi hijo. ¿Cómo puedo arreglarlo? | BLOG DEL AMPA DEL COLEGIO ALFARES DE SEVILLA.

  2. Avatar
    Gabriela dice:

    Hola
    Me siento muy triste , por que le pegue a mi pequeña, de 3 años Le di unas palmadas en las piernas porque me dio de patadas )no logre manejar la situación, pero me encuentro muy confundida, mis papas me pegaban , pero yo me prometi no hacer lo miso con mi pequeña, hasta compre un libro que se llama “cero golpes de Gaudencio Rodriguez, que me hizo mucho sentido. La verdad es que hace un tiempo me saca de mis casillas mi hija , he tratado de ser la mejor madre para ella, nos levantamos y jugamos muchos nos hacemos mucho cariño, ella es muy lista , pero ella con sus 3 añitos quiere que haga todo lo que me pide o si no se hecha a llorar me pega con la mano o patadas o me pellizca, cuando le pido que espere, me dice, no ahora, quiero abrazo , yo le hablo suave y le detengo la mano cuanto pega , o la quiero dejar sola hasta que se calme, pero con ella no resulta, ella llora y llora hasta que la tomo en brazos, todos los días le digo que no se pega y no se le pega a nadie que mama esta triste , ella solo lo hace con mi marido y con migo, en el jardin de niños ella no lo hace , no quiero nunca jamas volver a faltarle el respeto. le pedi perdon y que jamas volveria a suceder .
    Ella esta 4 horas en el jardin y todo el dia le damos atencion, la llevamos al parque , jugamos tratamos que se alimente bien, (esa es otra lucha) trato que duerma bien, (esa es otra lucha)pero decidimos colechar , Y duerma encima mio no me deja dormir bien , no quiere dormir en su espacio, tiene que estar pegadita a mi, le he dado todo el amor que le puedo dar , le restrinjo el celular y la tv a los fines de semanas maximo 2 horas, (pero se lo quitare)la conciento demasiado tal vez , pero No tolero que me pegue , me frusta demasiado no hace casi nada de lo que le pido, todo debe ser jugando , todo debe ser inmediato , Quiero que sea una niña amable y que no le grite ni pegue a nadie, porque no es lo que ve en casa , necesito algún consejo
    Gracias
    Gabriela

  3. Avatar
    Patri dice:

    Alvaro yo me desvivo por mis hijos,leo todos los libros y post que caen en mis manos .Sin embargo los dos han tenido un carácter súper fuerte y todas las técnicas de educación positiva,incluidas las de tu libro las he aplicado.Pero mis hijos se me enfrentan y te pegan,cogen lo que pillan y lo estampan, y dicen cosas súper feas que no escuchan ni en casa ni en la tele.Controlo lo que ven en la tv,les leo cuentos de emociones ,paso tiempo con ellos.Pero los dos a la edad de 3 años (el mayor ya paso esa etapa)son muy agresivos y si no consiguen lo que quieren te pegan o rompen cosas y les coges para que no sigan haciéndolo y te arañan la cara o te dan cabezazos hacia atrás….que se hace???Hablo con muchos padres y tengo sobrina muy cercana y no es lo mismo unos niños que otros.Algunos es como estudiar ingenieria aeronautica en alemán .Cuando leo consejos de educación positiva me pongo en el caso y pienso :”mi hijo sigue en esa situación pegando””el mio cuando pasa eso y le digo tal me dice,pues no y tira lo que tiene a mano….”.Es muy muy muy desesperante.No esta justificado pegar a un niño,esta claro y no nos han enseñado en la mayoria de los casos nuestros padres el respeto sino la jerarquía,sin embargo me gustaría que me dijeran como hacerlo en determinadas situaciones cuando el niño esta poseído sin motivo y no hace mas que pegar y tirar todo y perseguirte por la casa amenazándome y pegándome con 3 años.La teoria me la se toda pero tela aplicarla a veces.Gracias por el post.

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