7 maneras en la que los niños pequeños dicen: “No me gusta que me trates así”

No me gusta que me trates así

“No me gusta que me trates así”. Es una gran frase para enseñarle a un niño de 5 ó 6 años porque la puede decir con sus amigos de la escuela. Pero…¿qué pasa cuando los que tratamos mal somos los padres? ¿Cómo puede un niño que apenas sabe hablar expresar su tristeza o enfado?.

Los niños no expresan con palabras sus emociones

La realidad es que los niños pequeños. Los menores de 5 ó 6 años no pueden expresar con palabras sus emociones. Tampoco es fácil para los mayores expresar su malestar cuando los que le tratan mal son sus padres. Los niños expresan estas emociones con su cuerpo y su comportamiento. Precisamente por eso. Para que puedas identificar las formas en las que los niños pequeños expresan su malestar he preparado este post con las siete formas en las que los niños expresan sus emociones. Son maneras sutiles de ajustar sus emociones; les sirven para calmarse, soltar la rabia, la tristeza, el enfado o la frustración.

No lo hacen a propósito

Cuando un papá o una mamá se enfada mucho con un niño y aparece alguna de estas reacciones, es importante que entendamos que no lo hace a propósito. No es una respuesta intencionada sino simplemente reacciones automáticas en las que no media la conciencia. No hay mala intención ni deliberación en el comportamiento del niño. 

1. Se ríe o suelta una sonrisa cuando le regañas

Algo que desespera a muchos papás y mamás es ver a su hijo pequeño reírse mientras le regañan. Sin embargo es una reacción normal que ocurre  cuando los centros neurológicos del miedo bloquean la capacidad de tomar decisiones. No lo hacen a propósito.

 

2. ¡Puede pegarte!

El cerebro de un niño o niña de 2, 3 ó 4 años no razona; sólo reacciona. Las 3 reacciones más comunes cuando un niño se siente asustado son quedarse paralizado, huir y defenderse. Pegar a la persona que le está regañando es una forma de protegerse. Así que como ves no lo hacen por falta de respeto; sólo reaccionan así para defenderse. Tu calma hará que se sienta más tranquilo.

Trates así

3. Puede auto agredirse o lesionarse

Cuando un niño o niña está disgustado puede agredirse (dándose cabezazos, golpeándose en la cara…) para expresar su malestar. Es una forma de sentir en el exterior el mismo dolor que siente en su interior. No dejes que se haga daño, ayúdale a expresar sus emociones y evita actuar con tanta dureza la próxima vez.

4. Tira un juguete

Menuda señal de rebeldía, ¿verdad? Pues no. Tirar objetos (puede ser un juguete u otro objeto de la casa) es una manera de expulsar el enfado que el adulto dejó dentro de él. En otros casos puede llegar a pegar a su hermanito o hermanita para soltar esa tensión emocional que tiene dentro. En realidad es muy bueno que aprendamos a expresar la rabia, aunque es bueno que le vayamos enseñando otras formas de expresar su rabia, empezando como adultos por aprender a mostrar nuestro enfado sin perder los nervios.. Una buena manera es enseñarle otras alternativas de forma calmada. Por ejemplo en lugar de decirle: “No pegues a tu hermanito!!!” podemos probar a decirle. “Es normal que estés enfadado (conexión) pero no voy a dejar que pegues a tu hermanito (contención). ¿Quieres chutar esta pelota o hacer una guerra de almohadas? (alternativa)”

5. Se chupa el dedo

La succión es un reflejo que desaparece alrededor de los dos años, pero que muchos niños utilizan para calmarse cuando sienten falta de soporte emocional. Los adultos también lo utilizan cuando beben en exceso, comen sin control o toman drogas.  Hacerle sentir seguro a tu lado es la mejor estrategia para que no sienta nunca esa falta de soporte emocional. Apoyarle cuando lo está pasando mal y aprender estrategias positivas para educar, ayuda mucho a reducir la ansiedad y sentirse seguros.

6. Llora o tiene más rabietas

Cuando un niño recibe una regañina o no es tenido en cuenta, es posible que no te diga frases como “Has herido mis sentimientos” pero es frecuente que se encuentre más sensible. Un llanto descontrolado, una rabieta o pedir las cosas lloriqueando es una manera de expresar su miedo e inseguridad. No lo hace porque sea un consentido ni para fastidiar, es su forma de soltar su malestar.

7. Permanece callado/a

Algunos niños y niñas se muestran muy callados después de una regañina o incluso se esconden en un rincón de la casa. ¡Están intentando no desmoronarse! No les obligues a hablar, tan sólo diles que ves que lo están pasando mal y que puedes hablar, jugar o abrazarlos cuando estén preparados. Aprovecha ese tiempo para pensar cómo puedes actuar de forma más calmada la próxima vez.

¡Son maneras naturales de actuar!

Como ves todos estos comportamientos son maneras en las que los niños y niñas expresan el malestar cuando no pueden hablar, bien porque son muy pequeños o bien porque no se atreven a enfrentarse a un adulto del que dependen emocionalmente. En estos casos es muy positivo que sepamos diferenciar cuando nuestra forma de actuar ha sido la adecuada y el niño simplemente tiene que expresar su malestar o ese malestar proviene de una actuación poco adecuada por nuestra parte.

Cómo actuar

Empieza por no sentirte culpable. Todos los padres y madres metemos la pata y en ocasiones no actuamos de la forma más adecuada. Puede que se te haya escapado un grito, no le hayas prestado la atención que necesitaba o no hayas entendido sus necesidades. No pasa nada. Todos tenemos derecho a equivocarnos.

Toma un minuto para reflexionar si realmente hubo algo que pudiste hacer distinto. Quizás sean cosas sencillas como estar más atento a sus necesidades o guardar el teléfono en el bolsillo cuando te están contando algo importante para ellos.  Puede que sea más difícil de controlar y necesites un poco de ayuda. Lo importante es que te des cuenta de cómo tu forma de actuar ha podido afectar a tus hijos y tomes la determinación de que no vuelva a ocurrir.

Toma acción. Si has detectado que tu actuación podría haber sido distinta es importante que tomes acción para que no vuelva a ocurrir. En algunos casos podemos reducir la carga de trabajo. En otros casos la forma de tomarnos las cosas y exigirnos y, en otros caso podemos aprender estrategias más eficaces para corregir a nuestros hijos de forma positiva, sin gritos ni castigos.

Como ves, los niños y niñas siempre nos dicen como se sienten. Lo pueden hacer con sus palabras…y cuando no pueden lo harán con su mirada, con un gesto o con su comportamiento. Por eso es tan importante que, en lugar de tomarte esos comportamientos como faltas de respeto o desafíos aprendas a escuchar lo que te están diciendo y a conectar con sus necesidades de forma positiva.

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