12 preguntas que hago a mis hijos para conocerlos mejor

Preguntas

¿Preguntas muchas cosas a tus hijos? A mi me encanta. Podríamos decir que no me dejo nada en el tintero porque me gusta preguntarles de todo. La verdad es que cuando a un niño le preguntan se siente importante y es capaz de compartir mucha información que, de otra manera se quedaría encerrada en su cabecita. Y es que los niños y niñas tienen un mundo interior muy rico. Tienen pensamientos, emociones y preferencias que muchas veces no salen a la luz porque no tienen oportunidad.

Preguntar es importante porque las preguntas ayudan a los niños desde los 2 años de edad a empezar a conocer ese mundo interior y a los padres nos permite conocer un poco mejor a nuestros hijos. Es importante entender que las preguntas directas, en forma de interrogatorio suelen ser rechazadas por los niños. Ellos prefieren las preguntas que se realizan de forma espontánea en conversaciones cotidianas.

Las preguntas ayudan a los niños a conocer su mundo interior y a los padres a conocer un poco mejor a sus hijos

3 tipos de preguntas para conocer mejor a tus hijos

El mundo interior de los niños y niñas es muy rico y representa las distintas estructuras de su cerebro. Así su cerebro emocional está lleno de sentimientos. Su parte racional contiene ideas y pensamientos y ocurrencias que, por su edad, no suelen saber expresar. También tenemos las preferencias que se localizan en un regiones del cerebro que comunican el cerebro racional y emocional.

Me gusta clasificar las preguntas que hacemos a nuestros hijos en 3 grupos en función de la parte del mundo interior del niño en el que queremos poner nuestro foco de atención. Están las preguntas relacionadas con sus emociones, las preguntas relacionadas con sus pensamientos y las relacionadas con sus preferencias. Todas ellas van a ayudarnos conocer un poco mejor a nuestros hijos y también van a ayudarles a conocerse mejor a ellos mismos.

Preguntas sobre sus preferencias

Las preguntas de preferencias nos permiten conocer un poco más cuales son los gustos e intereses del niño. Muchos padres se sorprenden al descubrir lo que el niño o niña prefiere cenar o su juguete favorito porque las preferencias cambian muy rápido sobre todo entre los 3 y los 7 años de edad. Al niño le permiten ir identificando cuáles son sus gustos y le ayudan tanto a crear su propia identidad como a saber expresar sus preferencias cuando se encuentre con otros niños o adultos. Algunas de estas preguntas son:

-“¿Cuál es tu cuento favorito?”

-“Cuál es la cena que más te gusta?”

-“¿Qué postre recomendarías a tu mejor amigo?”

-“¿Cuál es tu muñeco de peluche preferido?”

Preguntas sobre sus pensamientos

El mundo intelectual de los niños es muy rico y, a la vez, el que más les cuesta expresar sobre todo cuando tienen menos de seis años. Hablar sobre pensamientos es muy positivo porque ayuda a los niños a realizar una tarea muy difícil a estas edades y que no es otra que ordenar sus ideas y pensamientos. El mundo de las ideas incluye cosas como las ocurrencias o la inventiva, el pensamiento por defecto (lo que el niño piensa cuando no está haciendo nada), sus áreas de interés, preocupaciones, sus ideas y creencias. Estas son algunas de las preguntas que hago a mis hijos para conocer sus ideas y pensamientos.

-“¿Tienes alguna invención en tu cabeza?”

-“Vamos a estar callados 10 segundos. …¿En que has pensado?”

-“Si tu muñeco de peluche hablara….¿Tu que crees que pensaría?”

-“¿Con qué crees que vas a soñar esta noche?”

Preguntas sobre sus sentimientos

Las preguntas sobre los sentimientos nos permiten conocer el mundo más íntimo y privado del niño; cómo se siente con determinadas situaciones o personas. Es frecuente que los padres intuyan muchas respuestas pero siempre se encuentran con información que resulta muy valiosa para conocer a sus hijos, entenderlos y ayudarles en muchos sentidos. Esta información nos permite ayudarles a superar miedos, protegerles de cosas que les hacen sentir tristes y, también, facilitar más situaciuones que les hacen sentir felices o satisfechos. Estas son algunas de las preguntas que yo hago a mis hijos para conocer mejor sus emociones:

Las preguntas sobre los sentimientos son las más íntimas

-“¿Cuál es tu recuerdo más feliz?”

-“¿Que es lo que más te enfada?”

-“Dime una cosa que te hace sentir triste”

-“Dime una cosa que podría pasar mañana y que haría que te levantaras muy contento/a”

Más utilidades de hacer preguntas

Hacer preguntas es una técnica muy útil cuando trabajamos con niños que están un poco desconectados de alguno de sus mundos internos. Por ejemplo cuando tenemos un niño que es muy “lógico” o “racionalizador” es poco aconsejable hacerle preguntas sobre sus pensamientos y, sin embargo, sería muy recomendable ayudarle a conectar con sus sentimientos y emociones. A su vez, el niño que es muy impulsivo o excesivamente emocional puede beneficiarse de que le ayudemos a conectar con su mundo racional a través de preguntas que le permitan comprender sus pensamientos.

Hacer preguntas es genial

Cuando hablamos de educar en positivo hablamos de conectar con nuestros hijos de una manera especial que les permitan tener un desarrollo pleno. Saber resolver conflictos sin gritos ni castigos es una parte muy importante, pero llegar a conectar con ellos de una manera única y especial también lo es. La verdad es que hacer preguntas es genial. A mi es una de las cosas que más me ayuda a entender a los niños. En las próximas semanas publicaré otros dos posts relacionados con este tema de las preguntas. Por un lado os voy a explicar cómo podemos hacer preguntas para que los niños las respondan porque es muy habitual que los niños se sientan atosigados o interrogados cuando sus padres empiezan a hacerles preguntas si no saben como hacerlas de una forma adecuada y no invasiva. Por otra parte publicaré un post en el que voy a compartir mis cuatro preguntas favoritas para educar bien a mis hijos. Podéis empezar con estas 12 preguntas u otras similares que vayan ahondando en el mundo intelectual y emocional de vuestros hijos. Para ello sólo me queda compartir un secreto.

Ssssssh! Secreto

Mi momento favorito para hacer estas preguntas es al final del día, cuando se meten en la cama a dormir. En ese momento me tumbo en la cama a su lado y hablamos y provecho para preguntarles. Por qué lo hago así? Porque son preguntas muy íntimas (especialmente las referidas a los sentimientos) y el niño o la niña se puede sentir intimidado. Mejor tumbarnos a su lado y hablar como cuando te tumbas con tu mejor amigo a hablar de la vida. mientras miras las  estrellas.

 

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