8 beneficios de las vacaciones para el cerebro de tus hijos

beneficios

Las vacaciones son esenciales para el cerebro de los niños. Como oxígeno y agua fresca todo junto. Algunos padres no están tranquilos si sus hijos no tienen las manos sobre un violín, los ojos sobre un libro de chino, y el culo apoyado en una clase extraescolar. Sin embargo, numerosos estudios reflejan que el niño se beneficia de desconectar y cómo las vacaciones pueden ser treméndamente beneficiosas para su cerebro.

Con esto no quiero decir en absoluto que los padres que no pasan todo el verano, jugando y de vacaciones con sus hijos no estén haciendo un buen trabajo. ¡Para nada! La realidad es la que es y es posible que en tu casa, al igual que ocurre en la mía, tengas que tirar de campamentos u otros apaños que no resulten todo lo veraniegos o vacacionales que nos gustaría. Es normal; el trabajo y sus compromisos hace que la inmensa mayoría de los padres tenga que dejar a sus hijos en un campamento. Sin embargo es importante que recordemos que los niños necesitan esas vacaciones; que si tenemos que elegir entre un campamento al aire libre y un campamento en un aula, el campamento al aire libre posiblemente sea la mejor elección. Que si podemos elegir entre un campamento de deportes y uno de idiomas, posiblemente a tus hijos el campamento que más les ayude sea el que favorezca el movimiento. Al fin y al cabo los niños apenas tienen 2 meses y medio durante todo el año para disfrutar del sol, el descanso y la naturaleza y los beneficios para ellos parecen ser enormes.

Beneficios de las vacaciones para los niños

Mejorar la memoria

La memoria se beneficia de estar en entornos novedosos y realizar actividades nuevas. Las vacaciones sacan al niño de la rutina y le exponen a toda una serie de situaciones nuevas que estimularán a su cerebro para que aprenda y recuerde toda esa nueva información. Seguro que tú también has experimentado este efecto; ¿Has notado como los primeros días de vacaciones tus sueños son más vívidos? Eso ocurre porque tu cerebro hace un mayor esfuerzo por la noche para memorizar todas esas experiencias nuevas.  Posiblemente tú también hayas notado como muchos de tus recuerdos de la infancia como aprender a montar en bici, jugar con tus primos o aprender a nadar aparecieron durante el verano.

Más desarrollo cerebral

Es una realidad. Los niños en verano se mueven más y hacen más ejercicio. Esto estimula la producción de una proteína (BDNF) que favorece el desarrollo de conexiones cerebrales. A nivel intelectual la traducción de este dato es muy clara; cuantas más conexiones cerebrales, mayor desarrollo intelectual.

Mayor autonomía

El verano es la época en la que muchos niños alcanzan mayor autonomía en muchos ámbitos de su desarrollo. En general, los niños en verano disfrutan de más libertad y eso les permite ganar autonomía; pero además es la época perfecta para entrenar a los más peques a usar el orinal y librarse del pañal ya que llevan menos ropa y cuesta menos cambiarle si se hace pis encima. También es un gran momento para dejar el chupete de lado porque al pasar más tiempo contigo sentirá menos su ausencia.

Respirar aire puro

Los entornos vacacionales reducen la exposición del cerebro a dióxido de carbono (CO2). El dióxido de carbono presente en las grandes ciudades ha demostrado tener un efecto inflamatorio sobre el cerebro aumentando el riesgo de déficit de atención y reduciendo el desarrollo intelectual del niño. El efecto es pequeño, pero respirar aire puro es sin duda más beneficioso para el cerebro del niño que respirar aire contaminado.

Más flexibilidad mental

 El niño se expone en vacaciones a nuevas situaciones, nuevos amigos, nuevos horarios e incluso nuevas comidas. Salir de su rutina y exponerse a estas situaciones facilitan que desarrolle su flexibilidad mental.

Mayor confianza

En vacaciones los niños pasan más tiempo con sus padres. Juegan, ríen, se tumban sobre su espalda y se bañan con ellos en la piscina. Todo ese contacto estimula la producción de oxitocina haciendo que los lazos entre vosotros sean más estrechos y aumente su confianza. Además el hecho de aprender nuevas habilidades como nadar, bucear, montar en bici o simplemente aprender a hacer un castillo de arena con sus manos ayuda al niño a sentir más confianza en sus propias habilidades.

Un vínculo más estrecho

Las vacaciones son el momento ideal para estrechar lazos con tus hijos. Ellos además harán migas con sus primos o amiguitos del lugar donde paséis las vacaciones. Estrechar esos lazos potenciará el vínculo entre vosotros y eso, a su vez le permitirá sentirse seguro en el mundo cuando sea un adulto.

Más vitaminas

El cerebro necesita de vitaminas para generar los neurotransmisores que permiten a tus hijos aprender, recordar y experimentar un estado de ánimo positivo. Las frutas veraniegas como el melón, el albaricoque o el melocotón son especialmente ricas en vitamina A y C. Además los rayos de sol estimulan la creación de vitamina D que se ha demostrado beneficiosa para el desarrollo cognitivo.  A pesar de sus beneficios, no olvides proteger a tus hijos del sol con una protección adecuada (Factor 50) durante todo el verano.

Como has podido ver las vacaciones; el tiempo al aire libre es tremendamente beneficioso para los niños. Las vacaciones son la oportunidad perfecta para que los niños y los padres conecten de una forma distinta. Que aprendan a fortalecer su relación y resolver los conflictos de formas más relajadas les va a ayudar el resto del año a sentirse mejor y es una ayuda inestimable para educar en positivo.

Por: Álvaro Bilbao. Autor de El cerebro del niño explicado a los padres 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *