fbpx

Si estás pasando el síndrome postvacacional es más probable que tus hijos también lo sufran

La vuelta de las vacaciones puede ser tan dura para los niños como para los padres. Distintos estudios de hecho, indican que los hijos de padres que viven la vuelta al trabajo como algo traumático tienden a ver la vuelta al cole con temor y angustia.

Los niños que experimentan el síndrome postvacacional, suelen demostrar irritabilidad, cansancio, se levantan y acuestan enfadados o expresan abiértamente su preocupación con la vuelta al cole. Según la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC) alrededor del 7% de los niños experimenta este síndrome asociado con la adaptación a las nuevas rutinas. El síndrome se suele pasar en los primeros días de escuela. Curiosamente, los padres podemos hacer mucho para facilitar el proceso de adaptación y ayudar a que los síntomas pasen antes de empezar la escuela.

1. Vivir nuestra propia vuelta al trabajo de una manera positiva. Los niños aprenden por observación y si observan que la vuelta al trabajo nos provoca angustia y malestar sentirán que la rutina de obligaciones resulta un peso demasiado grande de llevar. Aunque pueda resultarte un fastidio volver a tu puesto de trabajo, intenta transmitir a tus hijos también los aspectos positivos que te motivan en el trabajo, como los compañeros, el trato con los clientes o el propio trabajo en sí.

2. Habla con tus hijos acerca de sus miedos. Puede que les preocupe aspectos concretos de la vuelta al cole que merezca la pena ser tratados y para los que podemos buscar soluciones prácticas que reduzcan la angustia. Por ejemplo, mi hijo nos ha expresado angustia este verano por tener que cambiar el turno de comer (ahora le toca en un turno más tarde, con lo que tiene que esperar media hora más). Su miedo se centraba en tener mucha hambre y la solución que hemos encontrado ha sido darle un bocadillo más grande y una galleta extra para aguantar media hora más. Estoy seguro de que se le olvidará el segundo día de cole, pero de momento ha servido para que no haya vuelto a expresar preocupación por la vuelta al cole.

3. Pregúntale cuáles son las cosas que más le apatecen del cole, puede que sean sus amigos, puede que sea alguna clase en concreto o simplemente enseñar a sus amigos un juego en concreto que ha aprendido este verano.

4.  Recuperar de manera progresiva los horarios y rutinas. Recuperar los horarios de despertar y de irse a la cama le van a ayudar a sentir los cambios de la vuelta al cole de una manera más suave.

5. Preparad juntos la vuelta al cole. Podéis repasar el material escolar, ir a comprar juntos lo que falte o echar un vistazo a los libros del curso pasado. Todo ello le ayudará a imaginar lo que va a pasar en los próximos días y le hará sentir más tranquilo.

6. Escuchar sus miedos de manera empática y ofrecerles nuestro cariño. Más allá del punto 2, a veces no es posible encontrar una solución práctica, sin embargo, siempre se puede escuchar de una manera empática, entendiendo sus miedos o dificultades asociadas a la vuelta al cole. El niño que está angustiado no sabe controlar lo que le pasa y eso le hace sentir muy inseguro, por eso contar con tu cariño le dará la confianza que necesita.

Sea lo que sea que hagáis para abordar el problema recuerda que lo más importante es que le ayudéis a sentir confianza creando un clima de confianza y tranquilidad. Ver a un niño angustiado puede crear angustia en los padres, pero mantener la calma y una actitud positiva, es lo mejor que puedes hacer. Puedes aprender técnicas de escucha activa y apoyo empático para escuchar a tus hijos en este y muchas otras situaciones difíciles a las que os tengáis que enfrentar en vuestra vida. Más de 1.300 padres y madres están ya aprendiendo con el mejor curso online de paternidad y maternidad. Echa un vistazo aquí ahora. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *