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Si al final del día estás de mal humor…no te preocupes. ¡Tiene fácil explicación!

Mal humor

¿Sufres de mal humor? Es posible que pienses que si o que pienses que no, pero según los estudios lo más probable es que tu “humor” no dependa tanto de ti sino de la hora del día. Verás desde mi experiencia hasta los padres más encantadores pueden perder su “buen humor” si se dan las cricunstancias propicias y una de las más importantes tiene que ver con la hora del día. De hecho, la inmensa mayoría de familias me comentan que los momentos más difíciles en la relación con sus hijos se producen al final del día. Las discusiones de pareja también son más frecuentes a esas horas. 

Me encantan los estudios aparentemente intrascendentes que tratan sobre temas aparentemente triviales. En muchos casos este tipo de investigaciones se centran  en temas comunes pero que pasan totalmente desapercibidos. Hoy os traigo una pequeña encuesta con la que estoy seguro que muchos y sobre todo muchas de vosotros vais a sentiros muy identificados.  Dicha encuesta se centró en preguntar a 2.000 papás y mamás de niños pequeños cuánto tiempo libre o tiempo para sí mismos tenían cada día. El tiempo para uno mismo es una variable importante en la calidad de vida de las personas ya que permite satisfacer necesidades personales como el descanso o el ocio…¡O incluso el aseo!  

¿Por qué estamos los padres de mal humor al final del día?

En esta encuesta los investigadores encontraron que las mamás de niños pequeños tan solo disfrutan de una media de 32 minutos al día para sus cosas. Este tiempo incluye desde el rato que estamos en la ducha hasta el momento en el que te tiras al sofá sin nada que hacer para intentar ver un ratito la tele  o leer un libro (el que tenga todavía un poco de energía). ¿Te puedes creer? Tan sólo 32 minutos al día sin estar atareada!!!  La encuesta también revela que  muchos padres (en este caso no diferenciaron entre sexos) no tienen ni un solo minuto libre hasta que sus hijos se han quedado dormidos, es decir, que desarrollan una jornada laboral de unas  13 ó 14 horas sin un periodo reglamentario de descanso. Para aquellos que además trabajan fuera de casa el cuidado de sus hijos suma entre 3 y 6 horas diarias de trabajo doméstico que tienen que sumar a su jornada laboral.

La verdad es que aunque no tenía datos en la mano toda esta información me parece bastante ajustada a la realidad, al juzgar por mi propia experiencia y la experiencia de las familias que me consultan o que conozco en mi vida personal. La mayoría comentan lo cansados que están, el poco tiempo que tienen para sus cosas y la necesidad de tomar aire y respirar de vez en cuando.

Aunque sin duda el dato que más llamó mi atención de la encuesta y la razón por la que he decidido compartir estos resultados en mi blog es que el estudio indica que el padre o madre típico se salta 227 comidas apropiadas al año.  Es decir que si tenemos en cuenta las 365 cenas y 365 comidas anuales, 227 fueron improvisadas o realizadas de una manera poco apropiada (sin sentarse a la mesa a comer, comiendo cualquier snack rápido con las manos, comiendo a la carrera mientras llegamos a la escuela o simplemente  saltándonos la comida o comiendo cualquier cosa 2 horas tarde).

Padre mal humor final del día

Los padres de niños pequeños  mal comemos de promedio 227 veces al año

Y este es un dato que ha llamado mucho mi atención porque me he visto muy reflejado ya que 3 días por semana salgo del hospital a todo a correr para recoger a mis hijos y en muchos casos o me tomo un bocadillo en el tren,  o pico cualquier cosa al llegar a casa alrededor de la 4 de la tarde. Y a mi mujer le pasa lo mismo. Algunos días somos previsores y preparamos la comida el día anterior aunque eso no nos libra de comérnosla cuando buenamente podemos una vez cumplidas las tareas de recoger a sus hijos en la escuela. Todo esto desde luego se queda muy lejos de las recomendaciones de salud y de mis recuerdos de la infancia en los que  mis padres comían a diario en casa un primero un segundo y un postre. !Mi padre hasta se echaba 20 minutos de siesta!

Así que no es de extrañar que sin apenas tiempo para descansar o tomar aire, y en ocasiones habiendo mal comido, estemos al final del día un poquitito más irascibles que a las 9 de la mañana. No hay cerebro humano que sea capaz de mantener la actitud positiva con agotamiento y sin haber introducido la energía necesaria para que su cerebro funcione en condiciones. Sólo el Dalai Lama puede hacerlo (básicamente porque está entrenado y porque no tiene 3 hijos pequeños en casa…)

Aunque normalmente os ofrezco en este blog información que puede ayudaros a superar las dificultades que vienen asociadas al puesto de padre o madre en este caso no lo voy a hacer. Creo que todos sabemos de lo importante que es mantener una buena alimentación, dar buen ejemplo a los hijos y que con un poco de imaginación y organización posiblemente podríamos seguir una dieta más sana y ordenada. Sin  embargo, como hoy estoy cansado y apenas he comido en condiciones no tengo ni energía de plantearme todas estas soluciones. Simplemente creo que es genial que alguien se haya dado cuenta de este dato y haya puesto cifras a lo difícil que es para los padres tener un poquito de tiempo para nosotros mismos y conseguir hacer las comidas del día de una forma ordenada. Posiblemente el único beneficio de esta pequeña encuesta sea precisamente ese; el que los padres y madres qué hacemos lo que podemos sintamos que no somos bichos raros ni estamos solos en este mundo. A mi desde luego me ha ayudado.

Si te sentiste identificado/a, recuérdalo la próxima vez que malcomas, comas a la carrera  o directamente mires en tu nevera sin saber que echarte a la boca…quizás te ayude a sonreir. Y si crees que puede ayudar a otras mamás y otros papás simplemente compártelo con tu grupo del cole o de amigos con niños! Verás cuanta gente conecta con esta misma experiencia que tú has vivido tantos días. 

Por: Álvaro Bilbao. Autor de El cerebro del niño explicado a los padres

Nota: Me encantaría decirte que tengo la fórmula para que todos los días tengas tiempo de sobra para tí y la comida en la mesa, pero la verdad es que no la tengo. Sin embargo, si tienes hijos entre 1 y 6 años de edad y quieres hacerlo todo un poco más fácil te invito a inscribirte en  mi nuevo curso online!.Aprenderás a educar en positivo, sin gritos, amenazas ni castigos y verás que te ayuda a desgastarte menos y sentirte mejor, porque las estrategias funcionan y ayudan a toda la familia a entenderse mejor. ¡Más de 10.000 padres ya están aprendiendo conmigo a Educar en Positivo!!

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