fbpx

6 cosas que harán que tus hijos te quieran más todavía

La relación con un bebé se basa en dar amor y cariño y satisfacer todas sus necesidades. Puede ser muy cansado, pero por otra parte resulta bien sencillo. Sin embargo a medida que los niños se hacen mayores sus necesidades de desarrollo cambian. Además de nutrirse necesitan otras cosas. Ya no están pegados todo el tiempo al cuerpo de su madre sino que se alejan de los padres para explorar el mundo. Por eso necesitan saber cómo funciona el mundo. Y cuando sean más mayores todavía, cuando lleguen a la adolescencia, por ejemplo sus necesidades habrán vuelto a cambiar y necesitarán sentir que son capaces de mantener la confianza, la calma y el control cuando su cerebro esté lleno de hormonas e impulsos difíciles de controlar y también que tu eres un padre o una madre tranquilo que puedes contenerles en caso de que lo necesiten. Es bueno que vayan adquiriendo esas habilidades desde pequeños, porque aunque les cueste…sabemos que a nivel neurológico los cimientos de un buen cerebro adulto se forjan en la infancia. También la relación de confianza y seguridad entre vosotros se cimienta sobre la base que construyáis en esa primera infancia.

Por ese motivo, para que no sólo tengas la mente puesta en el momento actual, sino para que también eduques pensando en el futuro de tus hijos te he hecho esta lista de 6 cosas que os pueden ayudar a construir una relación firme y sólida que os ayudará a mantener el vínculo y la relación en las distintas etapas del crecimiento, empezando ahora que son pequeñitos.

1.No seas condescendiente

El niño tiene un instinto natural por desarrollarse plenamente y no le ayuda ni reconforta que le vayas allanando el camino y asumas sus responsabilidades. En contra de lo que pueda parecer, los padres que piden a sus hijos que se vistan solos, recojan sus juguetes, pongan la mesa (llegado el momento) llegan a ser adolescentes que respetan y valoran a sus padres más que aquellos a los que les han dado todo hecho. No caigas en la sobre-exigencia pero pide a tus hijos que den lo que pueden dar en cada momento.

 

2. Confía en ellos

Al igual que un árbol necesita los rayos de luz para crecer los niños necesitan espacio para desarrollarse. Los pequeños gestos de cada día como dejarles que se equivoquen, que se tropiecen (siempre que no haya peligro) o que tomen pequeñas decisiones le ayudarán a confiar en sí mismo. Aunque no siempre es fácil saber dónde está la línea que separa la protección y la sobreprotección lo que sí parece claro interferir en su desarrollo os puede pasar factura a los dos. Dejar que se las arregle por si mismo puede provocaros temor a los dos, pero a la larga le hará saber que tú sí creías en ella o en él.

3. Vive tu vida

Una parte esencial de la relación padres hijos es que los niños necesitan fijarse en sus padres para ver cómo se comportan y así aprender de su ejemplo. Si te desvives por tus hijos, si renuncias a tus aficiones, amigos o tu amor por tu pareja y te conviertes en tu asistente personal, puede que sientas que les estás haciendo felices, pero en realidad les estarás quitando la oportunidad de que aprendan de ti y te admiren por ser quien realmente eres.

4. Se auténtico

Es mejor que te muestres genuínamente triste, cansado o gruñón que artificalmente sonriente. El cerebro del niño es muy emocional y tienen una sensibilidad especial hacia las emociones fingidas. Cuando un niño detecta artificialidad o insinceridad, siente desconfianza. Cuando ve autenticidad, siente seguridad. Los niños necesitan líderes que a los que seguir y una muestra de liderazgo es sentir confianza en uno mismo.

 

5. Enséñales

Cuando los niños son bebés necesitan nutrición, besos y cariño más que nada, pero a medida que se hacen mayores su cerebro racional comienza a estar sediento de conocimientos. Cuéntale las cosas que sepas acerca del tema que prefieras…geografía, naturaleza, historia, cocina, cine o tu propio trabajo, enséñales como haces las cosas, ayúdales a desarrollar sus recuerdos e historias de una manera organziada. Existen muchas maneras de volcar tu mundo intelectual al cerebro de tu pequeñajo y son momentos únicos y especiales para ambos. Tu hijo o hija sentirá fascinación por descubrir tus conocimientos la forma en la que tu piensas y se lo transmites y lo agradecerá toda su vida.

6. Pon límites y normas

Los límites y las normas son un rollo, pero está demostrado que aportan seguridad y confianza al niño, le permiten desarrollar autocontrol y capacidad de planificación y dan más unión a la relación entre padres e hijos. A veces poner normas y límites puede ser difícil porque siempre está la duda de si nos quedamos cortos o nos pasamos tanto en la cantidad de límites como en la forma de ponerlos. Sin embargo existen estrategias para poner límites de manera tan amable como eficaz y que todos los padres pueden aprender.

Por Álvaro Bilbao – Autor de “El cerebro del niño explicado a los padres”

Si quieres aprender a educar a tus hijos de una manera positiva, a poner límites sin dramas y acompañar su desarrollo intelectual y emocional te invito a echar un vistazo a mi curso online. El mejor curso online de p/maternidad en internet. Aprovecha hoy el Ofertón de Reyes y regala el curso a quién tu quieras!

Ofertón Reyes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *