Como gestionar conflictos por desequilibrios salariales en la pareja

Conflicto pareja

Hoy o voy  hablar de un tema del que pocas veces se habla, pero que creo importante. Qué podemos hacer cuando en la pareja encontramos una desigualdad financiera. Os comparto primero este correo que me hace llegar Paula desde la sección de preguntas de mi curso online. Como me ha parecido interesante y la respuesta es muuuuy elaborada les he pedido permiso para compartirla con todos. Ellos no sólo me han dado permiso sino que me han dicho que van a estar muy atentos a los comentarios, por si alguien tiene una situación similar o tiene alguna solución que no se nos haya ocurrido ya. Esta es la consulta:

“Hola Álvaro. Acudo a ti porque te quiero hacer una pregunta que no se si tiene mucho que ver con el curso, pero que me preocupa mucho y que pensamos puede afectar a nuestros hijos. Nuestra situación es un poco atípica porque a veces siento que tenemos los roles cambiados, pero te la resumo aquí. Mi marido (Andrés) es profesor de infantil con un contrato indefinido. Yo trabajo para una firma de inversión y, la verdad trabajo muchas horas.Tenemos dos hijos (Marcos y Martín) de 5 y 3 años de edad. El problema que tenemos es que peleamos mucho por el tema económico. Cuando nació Marcos pedí una excedencia, pero en el momento de nacer Martín las cuentas simplemente no salían. Teníamos la hipoteca, los gastos se duplicaron y con su sueldo no llegábamos a fin de mes. Decidimos que Andrés se quedara con los niños en casa y yo me empezaría a trabajar porque mi sueldo es 5 veces superior al suyo. Al día que les dejé en casa, cuando se me acabó el permiso reglamentario me morí de pena, aunque sabía que los tres estarían bien porque es un padrazo. Te puedo decir que el mejor marido que se puede tener, y un padre maravilloso pero yo a veces siento mucha rabia y lo pago con él. Recoge a los niños del cole, les baña, prepara la cena y se ocupa de todo lo de la casa. Yo, sin embargo me encargo más de la parte económica. Mi horario de oficina es hasta las 7, aunque a veces llego a casa más tarde si tenemos alguna llamada o conferencia con Latinoamerica. Mi nivel de estrés es alto, pero la realidad es que dependemos de mi sueldo para pagar la hipoteca y los gastos, que, por otra parte cada vez son más.  Hay periodos de picos de estrés y también periodos en los que tengo que viajar y estos viajes me matan. Por ejemplo, a principios de mes tuve que ir a Londres 3 días y lo paso realmente mal. En Enero tengo que irme 5 días a Chicago y ya me está reconcomiendo. Mucha gente me dice que en realidad el chollo lo tengo yo, pero te aseguro que no. No quiero irme a Chicago.  Siento que es injusto que no pueda ver a los niños y siento que es injusto que Andrés esté en casa con ellos. Se que está mal pensar así y que tengo suerte de tenerle, pero a la vez me parece muy injusto que con todo lo que trabajo, él disfrute de todo eso más que yo. Él administra todos los gastos domésticos y no lo hace mal, aunque a veces siento que es algo injusto que invite a amigos a cenar a casa cuando yo no estoy, o que vaya él a comprar ropa para los niños y yo no pueda estar, decidir ni disfrutar de esos gastos. Cuando paso varios días fuera tiendo a enfadarme con él y hacerle ver la injusticia que es para mi. Él es muy paciente, pero la verdad es que no siento que me entienda y a veces, como la semana pasada, se enfada conmigo y me pide que no le haga sentir culpable. Pero en esos momentos yo solo me fijo en que tiene más vacaciones, está más tiempo con los niños y ve más a su familia y amigos. Y aunque se que está mal verlo así, yo siento que me esfuerzo mucho y que él lo disfruta más que yo. ¿Se te ocurre qué podemos hacer? ¿Puede influir esto en el desarrollo de los niños?”

Bueno. Como véis es un problema bastante más complejo de lo que parece y por eso os voy a pedir a todos que seáis muy respetuosos en los comentarios ya que Paula y Andrés han decidido compartir esto con todos porque creen que pueden ayudar a otras personas.

Lo primero que quiero decir es que estas dificultades son muuucho más frecuentes de las que pensamos. Tendemos a mostrar a los demás una vida feliz o libre de conflictos, pero la realidad es que en todas las parejas hay conflictos no resueltos. En unos casos tiene que ver con el dinero, en otros con la forma de educar a los niños, en otros con la cantidad de esfuerzo que se pone en la educación, en otros tiene que ver con la familia política y en otros con el sexo. Os puedo asegurar que no existe la pareja idílica en la que en todos los ámbitos en todo momento estén bien avenidos y de acuerdo.

“Me gustaría trabajar menos, pero necesitamos el dinero para cubrir los gastos”

Lo segundo que quiero decirte es que sí. Claro que si. Cualquier conflicto en la pareja puede tener una repercusión en los niños. Sin embargo, también he de decir que los niños entienden los baches de pareja y que lo importante no es tanto que estéis de acuerdo en todo o no, sino que seáis capaces de hablar las cosas de una manera constructiva. En otras palabras, como todas las parejas tienen desacuerdos lo que tenemos que tener en mente es que resolver los desacuerdos de forma positiva es un buen aprendizaje para los niños y utilizar las descalificaciones y faltas de respeto para discutir es un aprendizaje más bien negativo.

Dicho esto, os comento lo que sé y he podido leer sobre el tema de los desequilibrios económicos en la pareja. Lo he resumido en estas 9 claves que espero os ayuden.

1. Es normal sentir culpa cuando el otro miembro de la pareja gana más dinero

Cuando digo normal quiero decir que es habitual, pero no quiero decir que sea sano ni positivo. Desde mi punto de vista, cuando tenemos una familia estamos creando un núcleo de amor y de fortaleza para todos. La persona que es más fría, se beneficia de la calidez de su pareja. La persona que es desorganizada se suele beneficiar del orden de su pareja y, en el tema económico los dos miembros se suelen beneficiar de compartir los gastos de la vivienda y el cuidado de los niños. Es una simbiosis y los dos suelen verse beneficiados de compartir ese maravilloso proyecto. Así que, aunque es habitual no es positivo sentir culpa. En realidad es bueno que tu pareja no sienta culpa y se sienta seguro en sus funciones.

2. Es normal sentir injusticia

Esto es algo que he visto en muchas parejas. Cuando uno está más en casa. Cuando uno pasa más tiempo con los niños o tiene más tiempo de ocio es normal que la otra parte de la pareja sienta que hasta cierto punto es injusto que él o ella que dedica más tiempo al trabajo disfrute menos de la familia. Esto es más acuciante entre autónomos o empresarios que además del trabajo duro a veces se llevan las preocupaciones a casa. No tiene tanto que ver con el género como con el nivel de estrés y las ganas frustradas de disfrutar más de la familia. Le puede ocurrir a una persona que tenga su negocio de jardinería, un taxi, un centro de belleza o una clínica de fisioterapia. También es frecuente entre aquellos que tienen turnos, como enfermeros, camareroso cualquier otro trabajador que tenga que ir al trabajo justo cuando sus hijos están en casa. En estos casos hay muchas cosas que podemos hacer como pedir a la pareja que nos tenga más en cuenta, por ejemplo a la hora de ir a elegir la ropa de los niños o a la hora de organizar una fiesta con los amigos. Es importante que pongas el acento en aquellas cosas que no te quieres perder para que las podáis planificar en la medida de lo posible en los ratos que estés. De la misma manera he de decir que para el que se queda en casa también se siente injusto que la otra parte de la pareja goce de esa libertad de movimiento de salir, de no tener todo el día un niño colgando o de no tener que llegar corriendo para recoger a los niños después del trabajo. Cada uno tiene unas ventajas y otros inconvenientes.

Padre cansado niño

3. Distribuir equitativamente la carga de trabajo offwork

Esto quiere decir que los dos deberían tener los mismos ratos libres de tareas domésticas y los mismos ratos de contacto con los niños. En el caso de Paula, lo lógico sería que cuando llegue a casa tenga se ocupe más de los niños, mientras Andrés se ocupa de otras tareas como preparar la cena, por ejemplo, o revisar las facturas. Así mientras ella recupera el tiempo con los peques él descansa un poco de la difícil tarea de lidiar con los niños (que además es porfesor de infantil!!!). La alternancia es importante. De la misma manera es bueno seguir lo que yo llamo la regla del 3 en raya. Por cada rato de descanso que tenga uno, debe haber otro rato de descanso para el otro miembro de la pareja y otro rato para los dos. Así si Andrés se va a tomar algo con los amigos, Paula podría ir otro día y el tercero tener un rato de pareja. esos ratos en pareja son gasolina para recargar las pilas y recuperar el sentido a todo el esfuerzo y trabajo que implica la educación y crianza.

Los ratos en pareja, ayudan mucho a recuperar el sentido de todo el trabajo y esfuerzo que hacemos por nuestros hijos

4. Pensar a qué dedicamos nuestras energías

Muchas veces la rabia o la frustración no viene de observar cómo el otro disfruta de la familia, sino símplemente de ver lo poco que nosotros la disfrutamos. ¿Podemos hacer algo para remediarlo? ¿Podemos cambiar de trabajo? ¿Podemos reducir la jornada? ¿Podemos vivir con menos dinero? ¿Hay alguna manera de disfrutar más de la vida y la familia? Porque si la respuesta a cualquiera de las preguntas es “Sí”, quizás sea el momento de hacer algo  Hay casos en los que es más difícil y otros en los que símplemente nos cuesta plantearlo, pero creéme, si de verdad quieres y puedes entonces merecerá la pena.

5. Hacer un prespuesto

No parece que este sea el caso de Paula y Andrés, pero en la mayoría de las parejas, en la mayoría de las familias es importante tener un presupuesto al que ajustarnos para saber cuánto podemos gastar mes a mes. No es raro que los psicólogos orientemos a las parejas que tienen este tipo de problemas financieros a un gestor o asesor que les de un poco de orientación y educación financiera. En todos los casos tener un presupuesto y una contabilidad un poco ordenada ayuda a los dos miembros a ser más conscientes de los gastos y vivir más tranquilos. Sabiendo cuánto podemos gastar y sabiendo también en qué podemos gastar nos ayuda mucho a no acumular gastos superfluos sino ceñirnos a nuestras prioridades. En otras palabras…”Cariño. Estoy pensando comprarme este sofá con función de masaje”; “Pues cariño…creo que eso se lo tendrás que pedir a tu madre por reyes porque no entra en el prespuesto”.

Puedes transformar una fuente de conflicto en una fuente de complicidad y disfrute que haga más fuerte a la pareja

6. Hacer un esfuerzo por ajustarnos al presupuesto

Los prespuestos son como los horarios de estudio que nos hacíamos en el instituto o en la Universidad, en cuanto lo tienes hecho comienzas a saltártelo. Sin embargo, los expertos aseguran que ceñirse al presupuesto es crucial para mantener una economía familiar libre de conflictos y tener la tranquilidad de poder tener unas cuentas senadas y mantener la presión económica en niveles aceptables. Tener un nivel de gastos muy elevado y sobre todo sin un control claro puede provocar “ansiedad financiera”, ya que aquellas cosas que son aleatorias, poco controladas y poco predecibles generan ansiedad a nuestro cerebro. En este sentido es mejor tener un prespuesto de 400 euros para la compra mensual y ceñirnos a él que tener un prespuesto de 350 y saltárnoslo cada dos por tres. Una manera de ajustarnos al prespuesto es que dentro del dinero que maneja cada uno, se puede establecer que el dinero que no se ha gastado puede utilizarse para comprar algún capricho o para ir a cenar juntos. Es una forma positiva de reconocer el esfuerzo a la hora de ajustarse al prespuesto y transformar una fuente de conflicto en una fuente de disfrute común.

7. Elaborar un plan de futuro en sintonia

En muchas parejas que tienen una situación económica desahogada los conflictos suelen ocurrir porque no hay una misión común en lo que al dinero se trata. Puede que los dos estén de acuerdo en invertir el dinero en un tipo de colegio concreto, pero puede que haya descuerdo con otros gastos. Por ejemplo una parte de la pareja puede decidir que es importante comprar ropa de marca y la otra parte no estar de acuerdo con ese tipo de gastos. Puede que una parte quiera ahorrar y la otra parte piense que ahorrar es una tontería y que el dinero hay que disfrutarlo. Cada familia se organiza como quiere, pero es importante, para evitar conflictos que las dos partes lleguen a una sintonía en su forma de ver el dinero. ¿Qué porcentaje quieres ahorrar? ¿Qué porcentaje quieres dedicar a disfrutar de la vida? ¿A qué llamas tu disfrutar de la vida? ¿Comprar jamón ibérico? ¿Irte de viaje en verano? ¿Invitar a los amigos a casa el fin de semana? Estas cosas uno las puede tener muy claras, pero suele ocurrir que no se ponen en común y dan lugar a conflictos, desacuerdo y el sentimiento de que el otro está “malgastando el dinero”. Por ejemplo, si Paula está haciendo ese sacrificio con la idea de generar unos ahorros y poder cambiar en un futuro de trabajo por otro con menor retribución pero con más tiempo para su familia, puede molestarla que su pareja se compre unas gafas de sol de 300 euros, porque esas gafas de sol no están en sintonía con el plan de futuro que ambos tienen en común. En ese caso será normal que ella lo vea como un despilfarro y se genere un sentimiento de injusticia.

8. Expresad vuestros sentimientos con respeto

No tiene nada que ver decirle a tu pareja, “Menudo morro que tienes” o “Es muy injusto que yo esté todo el día trabajando y tu estés todo el día con los niños” a que digamos “Cariño, a veces siento rabia porque no estoy tanto con los niños como me gustaría” o “Me gustaría no tener que faltar tanto” o “Cuando estoy lejos de casa siento que me estoy perdiendo cosas importantes y me parece injusto. Los comentarios acusatorios generan rabia en el otro y una respuesta de defensa. Los comentarios reflexivos generan empatía y comprensión, que es precisamente el siguiente punto.

El respeto a la hora de expresarnos es lo que puede ayudar a la pareja a darnos la comprensión y apoyo que necesitamos

Cuidar de la pareja educar niños

9. Dar comprensión y cariño

No hay mejor bálsamo para la rabia, el enfado y la injusticia que sentirnos entendidos. Si tu jefe te niega un día de vacaciones para irte a esquiar y se lo cuentas a tu pareja, de nada ayudará que te diga “Es normal. No lo has pedido con suficiente antelación”. Lo que necesitas escuchar es…”Joe! Vaya desgraciado! ¡Qué le cuesta! No me extraña que estés cabreada.” Pues con estas cosas para lo mismo. La mejor respuesta suele pasar por entender al que está pasándolo mal. Cariño. Tienes toda la razón. “Es muy injusto que hayamos visto la película de los pitufos y tu estuvieras en Londres; menuda rabia te ha tenido que dar”. O “Claro, es normal que te moleste encontrarte los pijamas nuevos de los niños y no haber visto su cara de ilusión”. Ahí un buen abrazo y un poco de dedicación pueden hacer maravillas.

10. Poner en común nuestras necesidades

Ayuda mucho hacer una lista de las cosas que son importantes para nosotros, porque de esta manera la otra parte sabe cómo hacernos sentir importantes. Por ejemplo podemos poner: 1/ Ver la peli de los pitufos. 2/ Ir con los niños a comprar unos guantes y bufandas de invierno. 3/ Hacer un bizcocho este fin de semana. 4/ Que me vengáis a buscar al aeropuerto  5/ Invitar a sus amigos a casa a jugar la tarde que yo salgo pronto del trabajo.  Cuando uno trabaja mucho, no siempre se puede estar en todos los sitios, pero podemos planificar para no perdernos aquello que sabemos que es más importante.

11. Compensad las carencias

Es posible que Andrés se sienta como un componente de cantajuegos cuando tu llegas a casa, si se ha pasado toda la mañana y toda la tarde rodeado de niños. En este sentido seguramente le ayudaría tener un poco de conversación adulta, tiempo libre de niños y el reconocimiento a su buen labor educándolos todas las tardes. Es posible que tu sientas que estás dando por tu familia algo más que tu tiempo, por lo que tampoco estaría mal que reconocieran tu trabajo, tu sacrificio y te hicieran sentir que lo que tu haces también es importante para tu familia. Puede ser con unas flores, con una nota de agradecimiento o con una velada romántica. Cada persona suele saber las cosas que hacen sentir al otro importante, valorado o querido. Para ti puede ser una barrita de chocolate y para tu pareja un masaje en el cuello. Sea lo que sea que ayude al otro, prueba a darle un poco de eso que le ayuda cuando le veas frustrado o injustamente tratado. Puede que haga que todo el esfuerzo en casa o fuera de ella merezca la pena!

12. Estad atentos a los picos de trabajo

Puede que Andrés tenga picos de trabajo con los exámenes y estoy seguro de que en Enero Paula estará más estresada con el viaje a Chicago. Puede ser importante que en esas semanas haya un poco más de planificación. Por ejemplo, podemos organizar una cita romántica antes de irnos de viaje o recogerla al aeropuerto para que sepa que su familia tiene ganas de verla y que ellos también la han echado de menos. También es importante que reduzcamos la ansiedad durante esos picos de trabajo. Esto quiere decir que si hemos quedado en esperar a que vuelva mamá para ir invitar a los amigos seamos cuidadosos de no saltárnoslo porque sólo la hará sentir más incertidumbre y nerviosismo lo que sumado al sentimiento de cansancio va a hacer que los sentimiento de abandono e injusticia sean mucho mayores.En estos picos de trabajo puede ser bueno que los abuelos o una ayuda externa refuercen el trabajo en casa para que nadie se sienta sobrecargado.

Bueno, como veis no hay una fórmula mágica, pero hay muchas cosas que podemos hacer para llevar mejor estos conflictos de pareja relacionados con los desequilibrios salariales. Yo solo quiero añadir una cosa más, si alguien ha tenido tiempo de leérselo todo. Sed pacientes. Llegar a ciertos ajustes en la pareja puede llevar tiempo. Y cuando hablo de tiempo hablo de años, si no décadas. Algunas cosas requieren de muchas conversaciones y de muchos ajustes por las dos partes, pero es importante que tengamos en cuenta que una de las cosas más bonitas de la pareja es ir evolucionando juntos y aprendiendo el uno del otro. Para ello es importante que entendamos que en este caso, como en muchos otros, no hay una parte que tenga razón, sino que las dos partes tienen su emoción. Las dos 100% legítimas y comprensibles. Así que si os habéis visto reflejados en cualquiera de estos dos papeles, recordad que son cosas comunes y que se trabajan con tiempo, respeto, empatía y paciencia. Espero que os haya ayudado.

Por: Álvaro Bilbao – Autor de “El cerebro del niño explicado a los padres

5 comentarios de “Como gestionar conflictos por desequilibrios salariales en la pareja

  1. Avatar
    Dolores dice:

    Yo lo tendría clarísimo.
    Cambiraria los papeles. Calcula cuánto tiempo puedes 3 meses, 6 … lo que sea será una bendicion en tu vida y en tu hogar. Ademas te combiene parar y conectar contigo y tu familia.
    Adelante!!

  2. Avatar
    Susana González dice:

    Hola Álvaro, soy mamá de un bebe de 7 meses y medio y estoy muy preocupada porque aunque he sido muy cuidadosa y respetuosa con sus ritmos de sueño no veo que mejore su calidad del sueño. Sé que es muy chiquitín todavía y que el sueño es evolutivo, pero no sé porque no conseguimos que duerma más y mejor. Te cuento, por la noche lo bañamos sobre las 7:45-8:00, a continuación le doy pecho y ahora hemos empezado a complementarlo con biberón. Después le ponemos en su cuna (en nuestro cuarto), le leemos un cuento y a dormir. Procuramos que se duerma solo (sin dejarlo llorar) y siempre estamos a su lado hasta que se duerme, ofreciéndole consuelo si lo necesita. Pero a pesar que la mayoría de los días se duerme solo sin ayuda, de noche se despierta un montón de veces y no consigue volver a dormirse solo. Además después se levanta muy temprano (a las 7), por lo que apenas dos horas después necesita volver a dormir. Después hace otra siesta después de comer y a veces una tercera dependiendo de cuánto tiempo haya dormido en las dos primeras siestas, si duerme mucho, está última se la salta y sino se duerme una media horita a última hora de la tarde. No se si lo estamos haciendo bien, si le damos mucha importancia al sueño o cuando cambiará sus ritmos pero estamos muy cansados y necesitamos que duerma más seguido de noche o que si se despierta sepa cómo volverse a dormir pero no sabemos cómo hacerlo. Algún consejo? Algo que podemos mejorar? Mil gracias

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    Rita dice:

    Hola,
    Yo creo que en este caso pudiera haber otro componente, que señala la misma Paula al decir que tienen los “roles cambiados” o algo así. Puede ser que Paula tenga demasiado presente lo que se supone que debería estar haciendo en lugar de viajar a Londres, estar en una conferencia con Latinoamérica o trabajando a las 6 de la tarde. Es una mamá, y la “mamá” que todo el mundo se imagina no es precisamente esa. Entonces, es una decisión lógica y práctica que ella trabaje y él se quede en casa, pero la corriente de fondo puede ser que no está cumpliendo con su “obligación natural” de no perderse nada en la crianza de sus pequeños.

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    Nuria dice:

    Sólo me gustaría comentarle a Paula, que habiendo pasado anteriormente por la fase de ser ella la que se encargaba del trabajo familiar, recuerde como se sentía. Estar todo el tiempo a disposición de tus hijos puede resultar también agotador!!!. Claro que en la mayoría de las familias, la brecha salarial suele ser al contrario. La pajera masculina es la que más suele ganar y la mayoría de los casos que conozco se encuentran tan “ensimismados” con su profesión que dejan la familia en segundo plano y no tienen el sentimieno de Paula. A mi pasaría igual a que a ella. Pero me encuentro en la situación opuesta, aunque trabajando, cuando regreso del trabajo todo mi mundo son los niños, que no quiero quejarme y es muy gratificante, pero también agotador y un poco de comprensión, tiempo libre o palmadita en la espalda viene bien a todo el mundo.

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    Dánae dice:

    Qué más que añadir al margen de lo expuesto por el Dr. Bilbao. Por cómo plantea Paula el problema parece que lo que más le provoca infelicidad no es la comparación sino que ella siente que no ha tenido, en cierto modo, que renunciar a sus hijos. Tengo unos amigos con una hija de 1 año, ambos trabajan hasta las 6-8 de la tarde, y sienten una culpa tremenda porque “una extraña” (una cuidadora ajena a la familia) està criando a su hija. Creo que el mayor problema es que no existe una verdadera CONCILIACIÓN FAMILIAR. Políticos e instituciones hablan de conciliación y cuando te paras a leerlos o escucharlos sólo plantean: guarderias gratuitas o centros de “escuelas de verano y navidad”. Nunca plantean las reducciones de jornada (por ejemplo que sólo se pueda trabajar mañanas o tardes, no ambas). Y así poder ejercer de padres. Porque al menos planteas que tu marido puede hacerse cargo, pero en otras parejas necesitan ambos trabajar jornadas extensas para llegar a fin de mes. Ànimo, si tuvieses la posibilidad de adaptar la jornada laboral, reduciéndola o quizás aumentando teletrabajo cuando los niños ya duerman etc, o cambiar de puesto…. suena idílico pero no dejes de intentarlo si es tu deseo.

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