Inteligencia emocional para padres e hijos

Inteligencia Emocional

Inteligencia emocional son dos palabras que no se habían utilizado juntas hasta finales de la década de los 90 en la que Daniel Goleman, psicólogo de la Universidad de Harvard, decidió publicar un libro en el que hablaba sobre cómo el conocimiento, desarrollo y manejo de nuestras propias emociones tenía un enorme impacto en nuestra vida.

La idea de que la inteligencia emocional es fundamental para nuestras vidas viene apoyada por un sin fin de estudios científicos que han encontrado una enorme relación entre distintos indicadores de nuestra inteligencia emocional y el ser capaces de sentir satisfacción en nuestras relaciones afectivas y profesionales. Un poco más abajo vas a poder conocer los beneficios de la inteligencia emocional tanto para padres como para hijos, pero antes de eso vamos a definir lo que es la inteligencia emocional.

Qué es la inteligencia emocional

La inteligencia emocional es la capacidad de una persona para conocer sus propias emociones y la de los demás, utilizar la información emocional para guiar nuestros comportamiento y tomar mejores decisiones y ser capaces de controlar o gestionar de forma efectiva nuestras propias emociones para obtener mejores resultados en nuestra vida tales como mejorar nuestro estado de ánimo o construir relaciones más satisfactorias con los demás.

Como puedes ver la inteligencia emocional no es otra cosa que la capacidad de comprender y gestionar de forma positiva nuestras propias emociones para entendernos mejor a nosotros mismos y a los demás.

Por qué es importante enseñar a nuestros hijos inteligencia emocional

Una de las cosas más interesantes sobre la inteligencia emocional es que su correlación con la inteligencia lógica o formal es cero. Esto quiere decir que una persona puede ser muy inteligente a la hora de resolver problemas matemáticos pero totalmente incompetente para resolver problemas emocionales. En otras palabras la inteligencia emocional y la racional no están relacionadas. De hecho con frecuencia personas que tienen un alto desarrollo intelectual se encuentran frustradas porque les cuesta trabajo ser felices o encontrar satisfacción en sus relaciones con su pareja o sus hijos.

Cuáles son los beneficios de una buena inteligencia emocional

Seguridad y confianza

Una de las cosas más preciadas para cualquier se humano es la seguridad. Sentirse seguro es una de las 4 necesidades básicas de cualquier niño y posiblemente la más importante. Todos necesitamos sentirnos seguros. Si además le sumamos una buena dosis de confianza tendremos dos de los factores más importantes para una buena autoestima.

Reducir los niveles de estrés

Vivimos en una sociedad tremendamente competitiva que provoca que muchas personas experimenten un alto nivel de presión emocional. Esa presión que normalmente llamamos estrés no solo resulta perjudicial para nuestra concentración, presión arterial, sistema inmunológico sino que además se siente tremendamente desagradable. Aumentar nuestra inteligencia emocional se ha demostrado que es una herramienta eficaz para reducir nuestros niveles de estrés y facilitar que podamos vivir sin esa enorme carga emocional.

Mejorar la capacidad de tomar decisiones

Muchas personas creen que tomar buenas decisiones es una tarea que realiza el cerebro siguiendo patrones estrictamente racionales, pero nada más lejos de la realidad. Si piensas en las decisiones más importantes que una persona puede tomar en su vida como la de elegir a una pareja, decidir cuál queremos que sea nuestra profesión o si queremos tener hijos o no son tareas con un altísimo componente emocional y, de hecho la ciencia ha demostrado que es nuestra inteligencia emocional y no racional la que nos ayuda a tomar buenas decisiones.

Mejorar la posición profesional

En muchos campos profesionales podemos encontrar personas con altos niveles de conocimiento. Sin embargo, algunas de esas personas promocionan y alcanzan metas más altas a nivel profesional y otras no. ¿Dónde reside la diferencia? Los estudios científicos han encontrado que son los factores emocionales como la empatía, la gestión del estrés y la capacidad para tomar buenas decisiones los que más influyen para predecir la progresión profesional de una persona. En otras palabras; si eres una persona muy inteligente pero no eres capaz de controlar tus propias emociones, tomar buenas decisiones y entender a los demás, posiblemente no llegues muy lejos en la vida.

Aumentar la capacidad para comprendernos a nosotros mismos y a los demás

Una de las ventajas más importantes de tener una buena inteligencia emocional es que nos permite comprender mejor nuestras propias necesidades y motivaciones al igual que nos permite comprender las motivaciones de los demás. Esto nos permite saber como actuar para reducir el estrés, mejorar nuestro autocontrol y saber resolver conflictos tanto con nosotros mismos como con los demás.

Mejorar las relaciones afectivas y personales

¿Te gustaría que tus hijos tuvieran una buena vida? Estoy seguro de que sí. Lo que no tengo tan claro es que supieras que el factor más importante para determinar la calidad de vida de las personas e incluso su grado de resistencia a las enfermedades no es otro que la calidad de las relaciones que pueden establecer con otras personas. Posiblemente la mayor ventaja de las personas con una alta inteligencia emocional tiene que ver con que son capaces de crear vínculos positivos con sus hijos y esto, a su vez, ayuda a sus hijos a construir relaciones más positivas a lo largo de toda su vida.

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a desarrollar una buena inteligencia emocional?

La verdad es que la mejor forma de que una persona tenga una buena inteligencia emocional es que sus padres se la hayan transmitido en la infancia. En este sentido, la mejor forma de que tus hijos tengan una buena inteligencia emocional pasa por que tú desarrolles primero tu inteligencia emocional y puedas así transmitirle esos conocimientos en las pequeñas acciones de cada día.

De forma práctica podemos ayudarles de muchas maneras como poniendo nombre a las emociones, comprendiendo cómo funcionan las emociones o ayudándoles a gestionar de forma efectiva las emociones. Sin embargo, la manera más efectiva de lograr que nuestros hijos desarrollen una buena inteligencia emocional es desarrollar nuestra propia inteligencia emocional primero para poder transmitirles después todos esos conocimientos.

¿Cómo podemos desarrollar nuestra inteligencia emocional?

Otra forma de desarrollar nuestra inteligencia emocional consiste en realizar un proceso terapeútico o psicoterapia. Las psicoterapias de corte humanista como la terapia centrada en la persona, la terapia gestáltica o las terapias de orientación psicodinámica son una estrategia perfecta para aumentar nuestros niveles de inteligencia emocional. Por desgracia no todo el mundo tiene el tiempo y el dinero para poder realizar una de estas terapias.

También existen cursos y formaciones que pueden ayudarte a entender los fundamentos del desarrollo emocional y las claves para desarrollar una buena inteligencia emocional. En estos cursos puedes encontrar estrategias prácticas que te ayuden a entender mejor los componentes de la inteligencia emocional y mejorar tus habilidades emocionales.

En cualquier caso, lo importante es que comprendas que una buena inteligencia emocional es esencial para ayudar a tus hijos a desarrollar todo su potencial y ayudarles tomar mejores decisiones, sentirse mejor con ellos mismos y sentir más satisfacción en sus relaciones con los demás.

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