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Hola mamá. Ya estoy aquí…

Hola mamá. Ya estoy aquí. No sabía que tenía que salir. Tampoco que estaba dentro.

Al principio me he sentido muy raro. Dentro de tí todo era tranquilo y perfecto para mi. El clima era inmejorable, la temperatura y el porcentaje de humedad siempre estaban a mi gusto. No tenía sobresaltos ni cambios bruscos de luz o de postura. Sin embargo, cuando has empujado todo ha sido distinto.

La luz, cegadora y el aire, frío y seco, demasiado frío y seco para mi pielecita acostumbrada a la humedad después de llevar 9 meses metido en una bañera de agua calentita…. Menos mal que enseguida me has tapado, me has puesto sobre tí, me has dado tu calor y he vuelto a escuchar tu corazón. Pensaba que lo había perdido para siempre. Es lo que más paz me ha dado.

No sé qué es lo que me ocurre en la tripa. Es algo raro. Cuando estaba dentro no me pasaba. Mi estómago siempre estaba satisfecho, pero ahora me molesta. Se mueve y se siente vacío. Creo que se me pasará o que lo arreglaremos, aunque igual nos cuesta un poco encontrar la solución. Tu eres nueva en esto. Yo soy nuevo en todo, así que tenme paciencia. Puede que no sepa que hacer. Puede que me ponga nervioso.

Pero vamos a hacer un trato. Si me encuentro mal, voy a llorar, ¿vale? Será nuestra señal secreta. No te asustes ni te preocupes, y sobre todo no te enfades. No lo voy a hacer para darte la tabarra ni para hacerte sentir mal. Cuando me escuches llorar tómame en brazos y luego ya veremos qué hacemos. Pero estoy seguro de que con que me tomes en brazos ya habremos solucionado la mitad del problema.

Ya he conocido a papá Ha sido el que me ha sacado la foto con flash. Casi me deja ciego, pero le he visto ilusionado y entregado. Y me ha gustado cuando me ha tomado en sus brazos. Tiene pelitos en los brazos, en las manos y en la cara también. Me gusta más estar contigo, pero he visto de reojo tu cara de felicidad cuando papá me sostenía y he sentido que era bueno para mi que él también me tuviera en sus brazos. Confiaré en ti. En los dos.

Os he visto cogerme con vuestras manos, moveros de un sitio a otro haciendo equilibrios sobre vuestras piernas, y  hacer unos sonidos graciosos con la boca y me he dado cuenta de que no se hacer ninguna de esas cosas. Es normal, soy nuevo en todo esto. Se hacer tan pocas cosas que tampoco espero que vosotros sepáis hacer  todo bien conmigo. Vosotros también sois nuevos en lo nuestro, así que seré comprensivo con vosotros.

Creo que vosotros también vais a necesitar tener mucha paciencia conmigo. No se deciros lo que quiero o necesito. Ni siquiera se saber lo que quiero, así que si no me se explicar sed pacientes y probad lo que se os ocurra. Estoy seguro de que nos entenderemos….

Sed pacientes conmigo porque no se portarme bien. No se que tengo que hacer en cada situación. Tampoco se portarme mal. Cualquier cosa que haga durante los próximos años no la voy a hacer con mala intención.  Me tendréis que enseñar pero, por favor, hacedlo con paciencia y cariño porque empiezo de cero.

Llegará el día en el que sepa hablar, coger cosas con las manos y caminar, pero para entonces ya me habré olvidado de este momento. El día en que os conocí. Y no os podré contar todo esto que estoy sintiendo hoy… Pero, por favor, no os olvidéis vosotros del día de hoy y recordad que empiezo de cero. Que necesito todo vuestro amor y que me enseñéis con mucha paciencia. Y recordad también nuestro trato.

Si lloro, querrá decir simplemente que tengo que descargar un poquito de estrés, de cansancio o que necesito que me echéis una mano con algo. No quiero decir que siempre me tengáis que dar todo lo que pida; confío en vosotros y, aunque en ese momento no os entienda o me enfade, sé que lo que decidáis será lo mejor para mi. Pero por favor, no os enfadéis conmigo ni me gritéis y recordad que siempre, siempre, siempre podéis tomarme en brazos, darme vuestra calma y decirme que me queréis.

Ah, y una cosa más! Gracias por darme el mayor regalo… la vida. Os quiero.

Yo.

Por Álvaro Bilbao. Autor de El cerebro del niño explicado a los padres.

6 comentarios de “Hola mamá. Ya estoy aquí…

  1. Avatar
    Adriana Rivamontan dice:

    Muchas gracias por compartir este texto…. llevo 32 semanas de embarazo y trato de estar lo más informada posible para entender algunas cosas aunque se que probablemente me quede en blanco muchas veces jejee

  2. Avatar
    Antonella dice:

    Hola tengo una bebe de un año que conmigo tira la comida salta en la cama para dormir y con su niñera un ángel está algo mal!?

    • Álvaro Bilbao
      Álvaro Bilbao dice:

      Nada mal. Posiblemente te echa de menos y, cuando está contigo no quiere dormir, quiere estar en tus brazos, pasar más tiempo contigo. Dale mucho tiempo, mucho cariño. Y puede observar que es lo que hace la niñera distinto. Posiblemente cada una de vosotras tenga cosas que podáis aprender la una de la otra. ¿Y con el padre como actúa?

  3. Avatar
    Orlando dice:

    Un saludo cordial y agradecido por sus aportes en el proceso de enseñanza de nuestros hij@s, todos los días es un proceso de aprendizaje y también de desaprendizaje de modelos de crianza. Esas experiencias que tienen los bebés desde el momento dentro del vientre de la madre son fundamentales por tal sentido se es necesario tomar conciencia de cada acción que efectuamos….

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